miércoles, 23 de junio de 2010

parte 21.monografia

La edad de entrada en la vejez no es la misma para todos los perros. Depende del tamaño del perro. A continuación te mostramos una tabla en la que podrás comprobar a qué edad se supone que tu perro ha entrado en la vejez. Ten en cuenta que los kilos que a continuación te mostramos se refieren al estándar de la raza.

9 años para los perros de menos de 15 kilos

8 años para los perros de 15 a 40 kilos

6 años para los perros de más de 40 kilos
A partir de estas edades el perro puede desarrollar determinados problemas y va a necesitar cuidados particulares. El ritmo de su cuerpo comienza a ir más despacio y las marcas del tiempo empiezan a notarse con más intensidad. Pero no debemos preocuparnos: aunque haya entrado en la vejez, todavía vivirá largos años a tu lado. Debido al progreso de la medicina veterinaria, a la cualidad del alimento actual y al mejor conocimiento de los dueños con respecto a su animal, la esperanza de vida de los perros cada vez es más larga. Aquí os dejamos unos consejos concernientes a lo que puedes hacer para ayudar a tu perro a sentirse bien en su piel y feliz conforme se vaya haciendo mayor.

LAS NECESIDADES ALIMENTARIAS

Las necesidades energéticas de tu perro disminuirán cerca del 10 % con relación a sus necesidades de adulto debido a la bajada de su metabolismo. El perro será menos activo y, por tanto, quemará menos calorías. Habrá que velar para no sobrealimentar al animal, ya que la obesidad podría ser un problema grave para su salud. Un exceso de peso agravaría ciertos problemas de salud atados a la edad (artrosis, insuficiencia cardíaca,...). El veterinario te ayudará a escoger el tipo de alimento y la cantidad que el perro necesita.

Elección del alimento: A lo largo de la vida del perro, la elección de la alimentación (cantidad y calidad) tiene una gran repercusión sobre su longevidad y su calidad de vida. A esta edad hay que estar aún más atentos a ella. Conviene pues escoger una alimentación específica para seniors, porque las necesidades alimenticias cambian con la edad.

Transición: Habrá que cambiar su alimentación progresivamente haciendo una transición alimenticia. Convendrá incorporar el nuevo alimento al antiguo. Esta transición puede hacerse en sólo una semana pero variará dependiendo y se retardará si el animal presenta desórdenes gástricos o intestinales.

Ritmo: Las comidas deberán, más que nunca, ser dadas a horas fijas y siempre en el mismo lugar. Al envejecer, el perro no lleva bien los cambios ni de ritmo ni de costumbres. Podrás darle su ración alimenticia diaria en dos o tres pequeñas comidas para facilitar la digestión.



LOS CUIDADOS CORPORALES Y LA HIGIENE DIARIA

Dentición: Las infecciones gingivales, el mal aliento, la pérdida de los dientes o el tártaro forman parte de los problemas que pueden aparecer en los perros mayores. Más graves son las enfermedades debidas a las bacterias que pasan a la sangre y que provocan afecciones pulmonares, cardíacas, renales o articulares que pueden ser fatales para el perro. Consulta a tu veterinario que te señalará cómo limpiar los dientes de su perro.

Pelaje: Cepilla bien al perro. Él se sentirá más a gusto y con mejor salud. El cepillado guarda su pelaje brillante y sin nudos. El cepillado también es la ocasión de verificar todas las anomalías tales como la pérdida de pelo, heridas, irritaciones cutáneas, así como la presencia de pulgas o de otros parásitos. También puedes tantear su cuerpo en busca de excrecencias o de protuberancias.

Verrugas y tumores grasientos benignos son bastante corrientes en los perros viejos. Éstos no deberían causar problemas excepto si están situados en lugares donde plantean peligro de dañar otras estructuras (sobre el párpado, por ejemplo) o en lugares que causarían molestias. Acude al veterinario para verificar cualquier gordura inhabitual, sobre todo si ésta crece rápido.

Uñas: Éstas deben ser verificadas regularmente, con especial atención a los espolones. Éstos están situados sobre el costado de la pata y no tocan el suelo, de modo que no los usa regularmente. Algunas veces estas uñas crecen en círculo y regresan a la pulpa de la uña, lo que puede ser muy doloroso. Tú mismo puedes cortar las uñas del animal, pero siempre y cuando estés acostumbrado a hacerlo. Si no es el caso, pide al veterinario de hacerlo.

Oreja: La agudeza auditiva disminuye a veces con la edad. Cuando el tímpano funciona peor, el animal escucha mal, y este problema es desgraciadamente irreversible. Convendrá continuar vermifugando al perro y tratándolo contra los parásitos externos.

Todos los perros no necesitan tomar baños. No hay una regla estricta sobre la frecuencia de los baños que hay que dar a los perros, porque esta frecuencia depende de la necesidad del perro de tomarlo o no. Y esto depende de diversas variables, como la raza del perro, el tipo de champú que utilizas y la sensibilidad al olor del perro.

La mayoría de los perros no necesitan realmente nunca tomar baños (o cual no quita que podamos bañarlo en caso que lo veamos necesario (por ejemplo si el perro está manchado o si desprende un fuerte olor)). Pero lo habitual es que únicamente necesite un cepillado regular. Uno o dos baños al mes no son excesivos, pero si bañas al perro más a menudo, deberás utilizar un champú especial que no deseca el pelo ni la piel. El veterinarios podrá proporcionártelo. En caso de bañar al perro con esa frecuencia, explícale al veterinario porqué lo haces, para certificar que estás haciendo lo correcto.



La piel humana es muy diferente a la de los perros, que es mucho más delgada, no presenta glándulas sudoríparas y con un pH diferente. Por consiguiente, la piel de los perros es mucho más sensible que la de los humanos. Nunca hay que utilizar un champú destinado a los humanos. Ni siquiera uno de bebés o uno con pH neutro. NUNCA UTILICES CHAMPÚ HUMANO. Hay que evitar también los productos muy perfumados, que corren peligro de causar reacciones alérgicas. El veterinario puede aconsejarte el champú que ofrecerá los mejores resultados para tu perro.

La frecuencia de baños raramente causa problemas a los perros, siempre y cuando utilices el champú indicado para el perro. El problema de los baños no es el baño en sí, sino un enjuague insuficiente. Los residuos de champú pueden irritar la piel sensible de los perros, sobre todo alrededor de las regiones ultrasensibles como son el escroto y la vulva. En el momento del baño, si no estás seguro de haber enjuagado suficientemente el pelo del perro, enjuágalo una vez más. Es mejor prevenir...

¿Cuál es la temperatura normal de un perro adulto y cuánto tiempo hay que dejar el termómetro en el sitio para obtener el resultado exacto? La temperatura normal de un perro adulto se sitúa entre los 37,5 y los 39,2 grados, cuando la temperatura es tomada desde el interior y con el perro descansado. Existen varios tipos de termómetros, y cada uno exige un período diferente de espera.

Un termómetro excelente, de los más utilizados, es el termómetro rectal con mercurio. Hoy los fabricantes han reemplazado el mercurio por un líquido rojo no tóxico. Ese modelo sin mercurio es el más seguro del mercado. Para obtener el mejor resultado, inserte el termómetro hasta que haya entrado casi completamente en el recto. ¡Mantén bien el termómetro o utiliza de un modelo provisto de una fina cuerda o cinta para no perderlo. Si tienes mucha dificultad para insertarlo, probablemente será a causa de los excrementos. Retira el termómetro y empieza de nuevo la maniobra. El instrumento debe tocar a la pared del recto para que el resultado sea fiable.

Asegúrate que el perro no puede hacer movimientos bruscos, con los que el termómetro podría romperse. Antes de insertar el termómetro, úntalo con una fina capa de lubrificante especial para animales (consulta con el veterinario). Asegúrate de lavarlo bien y desinfectarlo con alcohol después de cada utilización. Normalmente, los dueños prefieren llevar guantes desechables cuando toman la temperatura rectal del animal, para no mancharse las manos. Sin embargo, si usted no lleva guantes, lávese minuciosamente las manos cuando haya acabado.



Hace falta entre uno y tres minutos para obtener una lectura exacta con un termómetro rectal. Si el mercurio no aumenta más durante 15 segundos es, generalmente, porque alcanzó la buena temperatura. No olvides agitar el termómetro después de cada inserción para hacer volver el mercurio a la zona inferior del medidor de temperatura y no dejarlo en la zona de las temperaturas normales. Esta maniobra es importante y la gente a menudo la olvida. Numerosas personas tienen algo de dificultad para leer los termómetros de mercurio: no siempre es fácil ver claramente la marca roja o determinar la temperatura exacta cuando ésta se sitúa entre dos marcas. Si el termómetro está sucio, sécalo antes de leer la temperatura.

Los termómetros que se insertan en la oreja, más recientes que los anteriores, permiten tomar la temperatura de un animal en un segundo. La mayoría de los modelos emiten una señal acústica cuando éstos registraron la temperatura. Algunos afirman que estos termómetros no son tan fiables entre los animales como en los humanos, a causa de las diferencias anatómicas. El conducto auditivo de la oreja humana es derecho, mientras que el de los perros forma un ángulo de 90 grados entre el tímpano y el fin del conducto. Como el termómetro está concebido para registrar la temperatura del tímpano, puede ser difícil insertarlo hasta el tímpano del perro. Para evitar un resultado inexacto, deberemos tirar despacio de la oreja del animal hacia arriba y hacia el exterior para eliminar el ángulo del conducto.

Los termómetros numéricos se utilizan como los termómetros rectales. El instrumento emite una señal acústica cuando registra la temperatura y muestra el resultado en una ventana situada en su parte inferior. Este tipo de termómetro no es más rápido que el termómetro al mercurio, pero es más fácil de leer e indica la temperatura exacta.

No utilices termómetros de bandas,de los que se aplican sobre la frente. Éstos son fiables entre los seres humanos pero, en los perros, el pelo impide a la banda tocar a la piel y el resultado no es real. Nunca trates de tomar la temperatura de tu perro por vía oral. Sus dientes puntiagudos dañarán o incluso quebrarán el termómetro y, si éste es de vidrio, los pedazos herirán la lengua del animal.
link:http://cuidados.perrosmania.com/-bano.html

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