Los primeros días de la vida del perro
Desarrollo y cuidados básicos.
Aunque es la propia madre quien dispensa a los cachorros todos los cuidados que necesitan, es conveniente que el propietario de los perros realice un apoyo complementario para garantizar la salud y la seguridad de la camada en este periodo tan importante para el desarrollo futuro de los recién nacidos.
Nada más nacer, los cachorros buscarán mamar y estar lo más cerca posible de su madre para mantener el calor y dormir seguros. La actividad que desarrollan es mínima: duermen y se alimentan. La madre siempre estará lamiéndolos para mantenerlos secos y ayudarles en las micciones y deposiciones.
El desarrollo de los sentidos
La percepción de los cachorros durante los primeros días se basa únicamente en el olfato, que está presente desde el nacimiento y que es la guía que utilizan para llegar a la madre y, en especial, a los pezones para mamar.
Al principio son sordos y ciegos, el sentido auditivo empieza a desarrollarse desde el decimoquinto día en adelante, llegando a percibir las variaciones de tono en torno al día 30 de vida. La visión se desarrolla gradualmente y entre el décimo y el duodécimo día abren los ojos, siendo en principio claros y estando cubiertos por una membrana que, con el paso de los días, irá desapareciendo, permitiéndoles la visión plena entre el día 22 y el 27 de vida.
Cuidados básicos
La principal labor a desarrollar durante los primeros días es mínima, siendo la más importante la vigilancia de que todos los recién nacidos mamen y que la madre haga paseos diarios para favorecer la secreción láctea y activar las funciones intestinales, adormecidas por la inmovilidad. Hay hembras que sólo dejan mínimamente a los cachorros para hacer sus necesidades fisiológicas y no se alejan del nido en absoluto. Hay que ser pacientes y alentarla para que lo haga, ya que la acción de caminar produce leche.
Durante los tres primeros días, los cachorros mamarán de la madre un líquido lechoso llamado calostro que, además de ser altamente nutritivo, es muy rico en grasas y glóbulos blancos. Su función principal es la de transmitir a los cachorros los anticuerpos de la madre para que el organismo de los recién nacidos reaccione ante sustancias extrañas con su propio sistema inmunológico.
Desde el cuarto día, la madre secretará la leche que los cachorros irán mamando a intervalos regulares, al principio cada hora, aproximadamente, y luego distanciando las tomas hasta completar el destete a las ocho semanas.
Unos cachorros sanos
El cuidado de la camada durante los primeros días se reduce básicamente a la vigilancia de que todos mamen y que se mantengan secos y calientes si hace frío, y algo más frescos si el calor es fuerte en verano. Asimismo, hay que comprobar que ningún recién nacido quede aplastado bajo el cuerpo de la madre, lo que podría provocar su asfixia.
Las atenciones deberán centrarse en la madre, dándole dos buenas comidas diarias en lo referente a la calidad de los alimentos (normalmente comida para cachorros) y agregarle en su plato algún complejo que contenga calcio, ya que puede darse el caso de que a los pocos días de empezar a amamantar a la camada se produzca una fuerte bajada de calcio en el organismo, originando una tetania con síntomas muy claros y notorios. El consejo experto del veterinario dirá siempre cómo suministrar el calcio y cómo actuar.
Después del parto, la perra continuará evacuando flujo por la vulva con algo de sangre y, tal vez, restos de tejidos. Esta situación es totalmente normal y puede desarrollarse hasta los 15 días siguientes al alumbramiento sin representar riesgo, siempre que no huela demasiado desagradable y no se prolongue durante más tiempo. Si se detectara alguna anormalidad, se haría indispensable la visita al veterinario.
Más consejos
Otro de los cuidados a desarrollar es la vigilancia de las mamas de la madre. Hay que notar que la temperatura al tacto sea superior al resto del cuerpo, algo que resulta del todo normal si es hasta tres grados más. También habrá que vigilar que no le duelan y que no estén obstruidas, para lo que se podrán drenar levemente para comprobarlo.
Entre el segundo y tercer día de vida se caerá el resto de cordón umbilical que aún tienen los cachorros y que se habrá ido secando. La madre los lamerá para mantener la limpieza y es normal que los ingiera tras el desprendimiento. También, por la misma fecha, empezarán a mamar leche y el calostro dejará de ser secretado por la madre. Esto se reflejará muy nítidamente en el peso de los recién nacidos, ya que cuando empiezan a mamar leche el peso tiene una progresión significativa, doblándolo en diez días aproximadamente, mientras que cuando sólo maman calostro el peso no experimenta cambios e, incluso, en las primeras 24 horas puede darse algo de pérdida de peso.
Cuidados de la Perra Después del Parto
Contenido - Reproducción
Durante las primeras semanas hay que observar cómo se comporta la perra.
El puerperio no debe tomarse a la ligera. En esta etapa, se pueden presentar problemas serios, entre otras cosas, porque haya algún cachorro aún retenido o placentas que no han sido debidamente expulsadas.
La presencia de la tan esperada y, a veces, soñada camada; la alegría que despiertan los cachorros recién nacidos; los devaneos que nos causa el ver si están todos sanitos y bien formados puede, sobre todo si no somos muy duchos en el tema, hacernos descuidar a la que realmente puso el cuerpo, para que todo llegara a su destino feliz, no es que nos olvidemos de ella, pero es como si pasara a un segundo plano. Y esto puede ser riesgoso porque a veces parece que “todo salió bien“ y sin embargo, “algo anda mal”.
Concretamente nos referimos a la salud de la perra que puede entrar en un terreno sumamente peligroso si no somos capaces de interpretar su comportamiento. Porque ella se encarga de dar señales de alerta.
La doctora Loza, experta en fertilidad y reproducción canina, se encargó de puntualizar correctamente, en un reportaje que mantuvo con El Perriodico, qué anomalías pueden producirse despúes del parto y cómo reconocer sus síntomas.
¿Qué cambios se operan en el organismo de la perra luego del parto?
En primer lugar, hay que tener presente que, durante el puerperio se producen cambios hormonales en su organismo.
Desaparece la hormona de la gestación y las que provocan el parto. Excepto por la presencia de hormonas encargadas de producir leche para los cachorros, conocida como prolactina, el organismo del animal, hormonalmente, entra en estado latente.
También ocurren cambios fisiológicos. Además, como inicia una etapa de amamantamiento, va a requerir una muy buena alimentación, de grán valor energético, para poder hacer frente a las exigencias nutricionales de los cachorros.
¿Como detectar que la evolución del post-parto es la correcta?
Durante el post-parto es normal que la perra, sobre todo durante la primer semana, tenga pérdidas vulvares sanguinolentas, a veces se presentan en forma de coagulos, y van con el correr de los días disminuyendo. Pueden durar unos 15 días.
Cuando el parto se desarrollo normalmente y la perra ha expulsado a su último cachorro, por lo general, queda tranquila con la actitud de atender a su cria, limpiándola, acercándola a ella para permitir que se amamante. También, puede ocurrir que esté un poco cansada y se duerma mientras amamanta a sus hijitos.
La perra suele mostrarse un poco reacia a salir de la paridera durante la primera semana de haber tenido a sus cachorros. Sale para hacer sus necesidades y regresa para atenderlos.
¿Y las señales de que algo no anda bien?
Si las pérdidas de que hablábamos antes, se prolongan por más de 20 días, conviene tomar unas muestras para enviar al laboratorio y ver si hay alguna bacteria que provoque el problema. Además, con las dificultades post-parto puede suceder dos cosas: o que la perra esté muy decaída, no atienda a los cachorros, se muestre indiferente, o por lo contrario, se la vea muy nerviosa, alterada, sale de la paridera, da distintas señales de nerviosismo, puede ocurrir que, todavía tenga algún cachorro adentro. Que el parto realmente, no haya terminado y le está molestando. A veces ocurre también, aunque no de muestras de tanto nerviosismo, que haya placentas retenidas.
¿Puede suceder que el dueño del animal no advierta estas situaciones?
En un caso u otro, ya sea que exista un cachorro muerto o restos placentarios, se instala un proceso infecccioso. También la infeccción puede adquirirse porque, en el momento del parto, se abre el cuello del útero, que normalmente se mantiene cerrado y aislado del medio externo y en el momento del alumbramiento se introduzcan cuerpos que provoquen infección. En estos casos, la perra se mostrará decaída, inapetente y afiebrada.
¿Qué es lo que se conoce como síndrome de la leche tóxica?
Precisamente, los procesos infecciosos, señalados anteriormente y conocidos como metritis post-parto, pueden transmitir toxinas en la leche que, en algunos casos, llegan incluso a ocasionar la muerte de los cachorros. Por esto, cuando la perra no tiene un comportamiento relativamente normal, hay que prestar atención a que no estén presentes algunos de los problemas mencionados.
¿Cuanto tiempo le lleva a la perra recuperarse del parto?
La recuperación, si todo se da en forma normal, es rápida. Lo que pasa es que entra en una etapa de gran exigencia física por el tema del amamantamiento, pués este le ocaciona más desgaste que la gestación. Hay que cuidar que no se venga abajo y que los cachorros no la “consuman”.
¿Como es en esta etapa el comportamiento de la perra en cuanto al apetito?
Se afirma que, por lo general se muestra inapetente.
Hay distintos tipos de perras. Algúnas pueden mostrarse un poco reacias a comer, pero otras, hasta durante el parto quieren hacerlo. En un primer momento, se le puede ofrecer leche o algún alimento que les guste, hasta que vuelvan a la normalidad. Pero, por lo general, luego del parto, tienen el apetito aumentado y es en este momento, durante la lactación, no así en la gestación, cuando hay que darle, repartida en el día, toda la comida que quiera. No dosificar. Es lo que llamamos una alimentación ad-libitum.
¿Que tipo de alimentación le conviene?
Nosotros indicamos, generalmente, el mismo alimento que recibió durante la gestación. A menudo el que se le suministra a los cachorros, que tiene mayor cantidad de proteinas.
¿Se aconseja darle más leche para fortalecerla?
En el post-parto, a veces, se aconseja darle un suplemeto con calcio, especialmente, en las perras que comen alimento natural y carne. El veterinario es el que lo indica de acuerdo a la talla del animal y según el número de cachorros que tenga que alimentar. En algunas perras se produce un problema por la disminución brusca del calcio en la sangre.
Esto es lo que se conoce como eclamsia. Como síntomas: la perra se pone neviosa, empieza a jadear, tiene temblores musculares en el cuerpo, le sube mucho la temperatura y si no es atendida comienza lo que se denomina ataxia, quiere caminar y camina tipo borracha o se cae a medida que avanzan los síntomas. Esto se produce porque los cachorros al mamar extraen gran cantidad de leche de la perra y ésta para reponer el calcio lo saca del que esta circulando por su sangre. Es muy peligroso y si no se la atiende puede morir. Si uno esta atento y descubre algunos de estos síntomas lo primero que hay que hacer es separarla de los cachorros para evitar que mamen, suplementar a los perritos con una alimentación artificial y llamar inmediatamente al veterinario para que en forma inyectable le reestablezca el calcio en la sangre.
Los síntomas se revierten inmediatamente. Por eso es conveniente en esas perras suministrarles mayor cantidad de calcio en la alimentación y suplementar también a los cachorros para que no mamen demasiado.
La eclamsia puede producirse tanto en el post-parto como a los 15 días de nacidos los cachorros, que es cuando más leche demandan.
¿La eclamsia puede darse en todas las razas?
Generalmente se presenta en perras de raza chica, pero tambien suele verse en perras grandes. Los requerimientos en el primer caso son mayores
fuente: http://www.crisangeles.com/vidadeperros/index.php?option=com_content&task=view&id=77&Itemid=1
miércoles, 26 de mayo de 2010
parte 13. Mongorafía.
VETERINARIA - ARTÍCULOS
Artículos - Libros : Animales de Compañía Aves - Gatos - Peces - Perros - Otros animales - Enlaces - Cursos
LA IMPORTANCIA DE LA DESPARASITACIÓN DE PERROS Y GATOS
Los animales con los que convivimos pueden albergar parásitos tanto externos como internos. Por eso es muy recomendable que periódicamente desparasitemos a nuestros animales con los productos adecuados.
A continuación haré una breve descripción de los parásitos más comunes en animales de compañía.
PARASITOS INTERNOS
Estos parásitos como su nombre indica viven en el interior del cuerpo. Aunque pueden tener otras localizaciones, principalmente los encontramos en los intestinos. Se pueden dividir en 2 grupos:
Vermes Planos o Cestodos: Tambien se conocen con el nombre de Tenias. Entre las más comunes tenemos: Dipylidum caninum, Taenia hydatigena, Echinococcus granulosus…
Vermes Redondos: Trichuris, Strongylus, Ascaris, Toxocara, Ancylostoma…
De estos parásitos quizás el que más problemas de salud puede causar es el Echinococcus granulosus. El perro o gato albergan el parásito adulto sin que le produzca ninguna alternación. Sin embargo los huevos que eliminan por las heces pueden ser ingeridos por los humanos o por otros animales herbívoros y en éstos la larva liberada de esos huevos se enquista en forma de “Quistes Hidatídicos” en diferentes localizaciones, pero más específicamente en el hígado donde pueden producir graves trastornos. A su vez, el perro o gato se contagian ingiriendo vísceras de animales con esos quistes hidatídicos (ovejas, cabras…)
De ahí la gran importancia de la desparasitación interna en nuestros animales de compañía sobretodo si conviven con niños pequeños, los cuales suelen jugar en el suelo, en la tierra, y a veces no se lavan las manos antes de meterlas en la boca.
Actualmente hay en el mercado diferentes productos destinados a este fin. Consulte con su veterinario.
PARASITOS EXTERNOS
Como su nombre indica estos parásitos viven en el exterior del cuerpo.
En perros y gatos los que más nos preocupan son: las pulgas, las garrapatas y los mosquitos. Veamos porqué.
Las pulgas además de ser molestas para el animal, también pueden “picar” a las personas, en las cuales producen unos granitos muy pruriginosos. Además en animales alérgicos a la picadura de pulga pueden provocar graves problemas de dermatitis difícil de controlar en algunos casos. Las pulgas no siempre se encuentran en el animal. Muchas veces las podemos encontrar en grietas, alfombras, moquetas, en el sofá, en la cama….. y saltan al animal o a la persona para alimentarse( de sangre). Además cada pulga adulta pone al dia cientos de huevos que al cabo de un tiempo se transforman en nuevas pulgas. Podemos encontrarlas en cualquier época del año. El tratamiento frente a una infestación por pulgas se puede hacer desde 3 frentes:
-Antiparasitario externo. En forma de spray, pipetas, champú, etc… para eliminar las pulgas del animal.
-Desinfección del entorno del animal: se aconseja aspirar toda la casa, incidiendo en las alfombras, rincones, en los sofás, etc… y a continuación utilizar un antiparasitario ambiental de venta en tiendas de animales y clínicas veterinarias.
-Administrar 1 vez al mes via oral un producto destinado a inhibir el crecimiento del parásito. Esta sustancia al ser ingerida por el animal, pasa a la sangre y a su vez al ser ingerida por la pulga adulta hace que ésta no se pueda reproducir.
Las garrapatas, además de resultar desagradables a la vista humana y de producir molestias en el animal como dermatitis, prurito, etc…. También pueden transmitirles y transmitirnos graves enfermedades como la Ehrlichiosis, la Ricketsiosis, Borreliosis, Babesiosis, etc…
La Ehrlichiosis es una enfermedad muy frecuente y produce un cuadro clínico con fiebre, anemia, epistaxis, cojeras, etc…. De todos estos síntomas quizás el más llamativo y/o preocupante es el de la epistaxis o hemorragia nasal que puede ser muy grave y conducir al animal a la muerte por desangrado. Se debe a que la Ehrlichia, que es el agente causal, produce trombocitopenia , que se traduce como un bajo numero de plaquetas por lo que aparecen estas hemorragias.
No es necesario que el animal tenga un gran número de garrapatas encima para contraer la enfermedad. He visto animales con Ehrlichiosis en los que el propietario no había detectado ninguna garrapata y al contrario, animales hiperparasitados sin ningún problema de salud.
Las garrapatas las vemos sobretodo entre primavera y otoño pero hay zonas donde pueden aparecer todo el año.
Es conveniente al menos a partir de la primavera, proteger a nuestros animales de estos parásitos colocándoles collares, pipetas o sprays para tal uso y renovarlos durante la época de riesgo.
La picadura de los mosquitos nos interesa desde el punto de vista de que hay un tipo de ellos que pueden transmitirles a nuestros animales la temidas Leishmaniosis y Filariosis. Podemos evitar su picadura con estos consejos:
-evitar pasear a los animales al amanecer y anochecer desde la primavera hasta el otoño.
-colocar telas mosquiteras en ventanas y puertas.
-colocar en los enchufes “auyenta mosquitos”
-utilizar en el ambiente aceites esenciales repelentes de mosquitos como la citronella, geranio, lavanda, et…
-colocarle al animal pipetas o collares de productos insecticidas destinados a a tal fin ( hay varios productos en el mercado).
Este es un resumen de los principales parásitos que pueden tener nuestros animales de compañía. Para tener a nuestro animal en perfectas condiciones de salud y/o higiénicas es recomendable desparasitarle internamente al menos 4 veces al año y externamente con la periodicidad que marque el producto utilizado. Consulte con su veterinario.
Bacterias de interés veterinario
PRESENTACIÓN
Esta publicación tiene como finalidad facilitar al estudiante de la carrera de Medicina Veterinariay Zotecnia el estudio de las características morfológicas, tintoriales, de cultivo, patogénicas y los rasgos epidemiológicos de la mayor parte de los géneros bacterianos de interésveterinario. Es una serie de cartas bacteriológicas donde se presentan por género: las especies de importancia, las características morfológicas, tintoriales y algunas propiedades metabólicas distintivas del género, su habitat natural, sus mecanísmos patogénicos y las enfermedades que ocasionan en los animales de interés zootecnico.
De esta forma, los estudiantes podrán comparar los diferentes mecanismos patogénicos de los que disponen las bacteriaspatógenas como son: la presencia de substancias en sus cubiertas celulares (cápsula o pared celular), que dificultan la actividad de las células fagocíticas protectoras del animal o bien, que después de ser fagocitados les confieren resistencia a ser degradados, la presencia de toda clase de adhesinas como fimbrias o compuestos de sus paredes celulares como los ácidos lipoteicoicos, la presencia de endotoxinas propias de bacterias Gram negativas o la excreción de Exotoxinas tanto por bacterias Gram positivas como Gram negativas, la excreción de enzimas extracelulares, entre otros, que les permitirán invadir y establecerse por organotropismo en las principales especies animales de interés zootécnico, provocándoles cuadros clínicos de diferente naturaleza.
Se destaca también la importancia en salud pública de algunos géneros bacterianos que provocan auténticas zoonosis, por lo que merecen especial atención.Así mismo, se señalan las muestras y los medios de cultivo que deberán seleccionarse para lograr su aislamiento y las pruebas bioquímicas, patogénicas y serológicas que según el caso permitirán su completa identificación.
La importancia del veterinario.
Si tienes un perro, gato, u otra mascota, no importa cual sea, siempre debes tener como muy, muy importante para que crezca sano y fuerte, a un veterinario de cabecera (eso sería lo ideal), porque él es el encargado de la salud de tu animalito. y de las vacunas que son necesarias y cuando es oportuno aplicarlas.
Él se hará cargo de tu mascota cuando esté enfermo y también de un control sano, además de llevar un registro de sus vacunas.
El control sano es muy importante, porque aunque tu perro o gato no esté enfermo con esta revisión se pueden prevenir muchas enfermedades. Sí detectas algún problema con mayor razón debes ir al veterinario para que así se pueda evitar que llegue a ser algo más serio.
Es necesario visitar al veterinario por lo menos una vez al año.
Para realizar una revisión médica en casa debes observar los siguientes pasos :
1. Su cuerpo:
- Colocar ambas manos sobre su cabeza llevándolas luego por debajo del cuello, seguir por detrás de las patas delanteras, a lo largo de la espalda, sobre las patas traseras y terminar en las caderas.
- Observar las garras y las almohadillas de las patas, por si hay cortes o arañazos.
2. Sus ojos:
- Revisar el párpado inferior del gato, llevándolo suavemente hacia abajo, su color debe ser rosado.
- La parte blanca de los ojos debe ser de un blanco brillante y sin enrojecimiento.
-Ver si tamaño de las pupilas es normal y si responden a la luz.
- Preocúpate si observas secreciones con color, eso es signo de infección.
3. Dientes y encías:
-Levantar los labios del gato, para separarlos de las encías y presionar firme con el dedo sobre uno de los dientes superiores. Al retirar el dedo esta presión debe dejar una huella blanca que luego se volverá rosada.
- Insppeccionar todos los dientes. Sí hay mucho sarro puede provocar una enfermedad periodental.
4. Su pelaje y piel:
- El pelaje debe ser suave en todo el cuerpo.
- Apartar el pelo cerca de la cabeza y a lo largo de la columna y reviser si hay escamas, costras o cortaduras. Buscar signos de pulgas (escamas o puntos negro) en la base de la cola y en la rabadilla y el estómago.
5. Su peso:
- Se debe pesar al animalito con regularidad. Para evitar así el sobre peso o la desnutrición.
- Para detectar estos problemas también puedes hacer lo siguiente:
- Colocar ambas manos sobre las costillas; si tiene el peso adecuado, debes ser capaz de sentir sus costillas, pero si las sientes demasiado es porque está desnutrido.
- Buscar depósitos de grasa en la ingle, entre las patas traseras y debajo del estómago.
6. Sus oídos:
- Sus orejas de un gato deben estar limpias, de color rosa suave, libres de suciedad y malos olores (olores fuertes).
- Observar presencia de cerumen, especialmente cerumen oscuro, este indica existencia de ácaros o infección.
Nota: Cualquier cosa inusual en tu mascota, algún tipo de anomalía, debes acudir lo más pronto que puedas al veterinario, él lo ayudará a sanar, administrándole un buen tratamiento y realizándole un seguimiento hasta que su recuperación sea total.
Fuente: http://www.elalmanaque.com/veterinaria/art3.htm
Artículos - Libros : Animales de Compañía Aves - Gatos - Peces - Perros - Otros animales - Enlaces - Cursos
LA IMPORTANCIA DE LA DESPARASITACIÓN DE PERROS Y GATOS
Los animales con los que convivimos pueden albergar parásitos tanto externos como internos. Por eso es muy recomendable que periódicamente desparasitemos a nuestros animales con los productos adecuados.
A continuación haré una breve descripción de los parásitos más comunes en animales de compañía.
PARASITOS INTERNOS
Estos parásitos como su nombre indica viven en el interior del cuerpo. Aunque pueden tener otras localizaciones, principalmente los encontramos en los intestinos. Se pueden dividir en 2 grupos:
Vermes Planos o Cestodos: Tambien se conocen con el nombre de Tenias. Entre las más comunes tenemos: Dipylidum caninum, Taenia hydatigena, Echinococcus granulosus…
Vermes Redondos: Trichuris, Strongylus, Ascaris, Toxocara, Ancylostoma…
De estos parásitos quizás el que más problemas de salud puede causar es el Echinococcus granulosus. El perro o gato albergan el parásito adulto sin que le produzca ninguna alternación. Sin embargo los huevos que eliminan por las heces pueden ser ingeridos por los humanos o por otros animales herbívoros y en éstos la larva liberada de esos huevos se enquista en forma de “Quistes Hidatídicos” en diferentes localizaciones, pero más específicamente en el hígado donde pueden producir graves trastornos. A su vez, el perro o gato se contagian ingiriendo vísceras de animales con esos quistes hidatídicos (ovejas, cabras…)
De ahí la gran importancia de la desparasitación interna en nuestros animales de compañía sobretodo si conviven con niños pequeños, los cuales suelen jugar en el suelo, en la tierra, y a veces no se lavan las manos antes de meterlas en la boca.
Actualmente hay en el mercado diferentes productos destinados a este fin. Consulte con su veterinario.
PARASITOS EXTERNOS
Como su nombre indica estos parásitos viven en el exterior del cuerpo.
En perros y gatos los que más nos preocupan son: las pulgas, las garrapatas y los mosquitos. Veamos porqué.
Las pulgas además de ser molestas para el animal, también pueden “picar” a las personas, en las cuales producen unos granitos muy pruriginosos. Además en animales alérgicos a la picadura de pulga pueden provocar graves problemas de dermatitis difícil de controlar en algunos casos. Las pulgas no siempre se encuentran en el animal. Muchas veces las podemos encontrar en grietas, alfombras, moquetas, en el sofá, en la cama….. y saltan al animal o a la persona para alimentarse( de sangre). Además cada pulga adulta pone al dia cientos de huevos que al cabo de un tiempo se transforman en nuevas pulgas. Podemos encontrarlas en cualquier época del año. El tratamiento frente a una infestación por pulgas se puede hacer desde 3 frentes:
-Antiparasitario externo. En forma de spray, pipetas, champú, etc… para eliminar las pulgas del animal.
-Desinfección del entorno del animal: se aconseja aspirar toda la casa, incidiendo en las alfombras, rincones, en los sofás, etc… y a continuación utilizar un antiparasitario ambiental de venta en tiendas de animales y clínicas veterinarias.
-Administrar 1 vez al mes via oral un producto destinado a inhibir el crecimiento del parásito. Esta sustancia al ser ingerida por el animal, pasa a la sangre y a su vez al ser ingerida por la pulga adulta hace que ésta no se pueda reproducir.
Las garrapatas, además de resultar desagradables a la vista humana y de producir molestias en el animal como dermatitis, prurito, etc…. También pueden transmitirles y transmitirnos graves enfermedades como la Ehrlichiosis, la Ricketsiosis, Borreliosis, Babesiosis, etc…
La Ehrlichiosis es una enfermedad muy frecuente y produce un cuadro clínico con fiebre, anemia, epistaxis, cojeras, etc…. De todos estos síntomas quizás el más llamativo y/o preocupante es el de la epistaxis o hemorragia nasal que puede ser muy grave y conducir al animal a la muerte por desangrado. Se debe a que la Ehrlichia, que es el agente causal, produce trombocitopenia , que se traduce como un bajo numero de plaquetas por lo que aparecen estas hemorragias.
No es necesario que el animal tenga un gran número de garrapatas encima para contraer la enfermedad. He visto animales con Ehrlichiosis en los que el propietario no había detectado ninguna garrapata y al contrario, animales hiperparasitados sin ningún problema de salud.
Las garrapatas las vemos sobretodo entre primavera y otoño pero hay zonas donde pueden aparecer todo el año.
Es conveniente al menos a partir de la primavera, proteger a nuestros animales de estos parásitos colocándoles collares, pipetas o sprays para tal uso y renovarlos durante la época de riesgo.
La picadura de los mosquitos nos interesa desde el punto de vista de que hay un tipo de ellos que pueden transmitirles a nuestros animales la temidas Leishmaniosis y Filariosis. Podemos evitar su picadura con estos consejos:
-evitar pasear a los animales al amanecer y anochecer desde la primavera hasta el otoño.
-colocar telas mosquiteras en ventanas y puertas.
-colocar en los enchufes “auyenta mosquitos”
-utilizar en el ambiente aceites esenciales repelentes de mosquitos como la citronella, geranio, lavanda, et…
-colocarle al animal pipetas o collares de productos insecticidas destinados a a tal fin ( hay varios productos en el mercado).
Este es un resumen de los principales parásitos que pueden tener nuestros animales de compañía. Para tener a nuestro animal en perfectas condiciones de salud y/o higiénicas es recomendable desparasitarle internamente al menos 4 veces al año y externamente con la periodicidad que marque el producto utilizado. Consulte con su veterinario.
Bacterias de interés veterinario
PRESENTACIÓN
Esta publicación tiene como finalidad facilitar al estudiante de la carrera de Medicina Veterinariay Zotecnia el estudio de las características morfológicas, tintoriales, de cultivo, patogénicas y los rasgos epidemiológicos de la mayor parte de los géneros bacterianos de interésveterinario. Es una serie de cartas bacteriológicas donde se presentan por género: las especies de importancia, las características morfológicas, tintoriales y algunas propiedades metabólicas distintivas del género, su habitat natural, sus mecanísmos patogénicos y las enfermedades que ocasionan en los animales de interés zootecnico.
De esta forma, los estudiantes podrán comparar los diferentes mecanismos patogénicos de los que disponen las bacteriaspatógenas como son: la presencia de substancias en sus cubiertas celulares (cápsula o pared celular), que dificultan la actividad de las células fagocíticas protectoras del animal o bien, que después de ser fagocitados les confieren resistencia a ser degradados, la presencia de toda clase de adhesinas como fimbrias o compuestos de sus paredes celulares como los ácidos lipoteicoicos, la presencia de endotoxinas propias de bacterias Gram negativas o la excreción de Exotoxinas tanto por bacterias Gram positivas como Gram negativas, la excreción de enzimas extracelulares, entre otros, que les permitirán invadir y establecerse por organotropismo en las principales especies animales de interés zootécnico, provocándoles cuadros clínicos de diferente naturaleza.
Se destaca también la importancia en salud pública de algunos géneros bacterianos que provocan auténticas zoonosis, por lo que merecen especial atención.Así mismo, se señalan las muestras y los medios de cultivo que deberán seleccionarse para lograr su aislamiento y las pruebas bioquímicas, patogénicas y serológicas que según el caso permitirán su completa identificación.
La importancia del veterinario.
Si tienes un perro, gato, u otra mascota, no importa cual sea, siempre debes tener como muy, muy importante para que crezca sano y fuerte, a un veterinario de cabecera (eso sería lo ideal), porque él es el encargado de la salud de tu animalito. y de las vacunas que son necesarias y cuando es oportuno aplicarlas.
Él se hará cargo de tu mascota cuando esté enfermo y también de un control sano, además de llevar un registro de sus vacunas.
El control sano es muy importante, porque aunque tu perro o gato no esté enfermo con esta revisión se pueden prevenir muchas enfermedades. Sí detectas algún problema con mayor razón debes ir al veterinario para que así se pueda evitar que llegue a ser algo más serio.
Es necesario visitar al veterinario por lo menos una vez al año.
Para realizar una revisión médica en casa debes observar los siguientes pasos :
1. Su cuerpo:
- Colocar ambas manos sobre su cabeza llevándolas luego por debajo del cuello, seguir por detrás de las patas delanteras, a lo largo de la espalda, sobre las patas traseras y terminar en las caderas.
- Observar las garras y las almohadillas de las patas, por si hay cortes o arañazos.
2. Sus ojos:
- Revisar el párpado inferior del gato, llevándolo suavemente hacia abajo, su color debe ser rosado.
- La parte blanca de los ojos debe ser de un blanco brillante y sin enrojecimiento.
-Ver si tamaño de las pupilas es normal y si responden a la luz.
- Preocúpate si observas secreciones con color, eso es signo de infección.
3. Dientes y encías:
-Levantar los labios del gato, para separarlos de las encías y presionar firme con el dedo sobre uno de los dientes superiores. Al retirar el dedo esta presión debe dejar una huella blanca que luego se volverá rosada.
- Insppeccionar todos los dientes. Sí hay mucho sarro puede provocar una enfermedad periodental.
4. Su pelaje y piel:
- El pelaje debe ser suave en todo el cuerpo.
- Apartar el pelo cerca de la cabeza y a lo largo de la columna y reviser si hay escamas, costras o cortaduras. Buscar signos de pulgas (escamas o puntos negro) en la base de la cola y en la rabadilla y el estómago.
5. Su peso:
- Se debe pesar al animalito con regularidad. Para evitar así el sobre peso o la desnutrición.
- Para detectar estos problemas también puedes hacer lo siguiente:
- Colocar ambas manos sobre las costillas; si tiene el peso adecuado, debes ser capaz de sentir sus costillas, pero si las sientes demasiado es porque está desnutrido.
- Buscar depósitos de grasa en la ingle, entre las patas traseras y debajo del estómago.
6. Sus oídos:
- Sus orejas de un gato deben estar limpias, de color rosa suave, libres de suciedad y malos olores (olores fuertes).
- Observar presencia de cerumen, especialmente cerumen oscuro, este indica existencia de ácaros o infección.
Nota: Cualquier cosa inusual en tu mascota, algún tipo de anomalía, debes acudir lo más pronto que puedas al veterinario, él lo ayudará a sanar, administrándole un buen tratamiento y realizándole un seguimiento hasta que su recuperación sea total.
Fuente: http://www.elalmanaque.com/veterinaria/art3.htm
Parte 12. Monografía.
La importancia de la Oncología Veterinaria
Usted pudo haber notado que OncoLink agregó recientemente una sección de veterinaria oncológica a su menú de información de especialidad. Corregido por Lili Duda, VMD, una oncóloga de radiación en el Hospital de Veterinaria en el Hospital de la Universidad de Pennsylvania, la sección esta diseñada como un recurso para los dueños de mascotas que tienen un animal diagnosticado con el cáncer o están preocupados sobre esa posibilidad. El tráfico en esta área y la respuesta de los dueños de mascotas sugiere que esta llenando una necesidad previamente sin recursos. Sin embargo, algunos visitantes de OncoLink han expresado preocupaciones por ser inapropiado de incluir información veterinaria en un sitio que trata sobre todo del cáncer en seres humanos. Este artículo explicará la comisión de OncoLink a la oncología veterinaria, usando la maestría de la Dra. Duda de Penn, así como la de Stephen Withrow, DVM, Jefe de Oncología Clínica en el Colegio de Medicina Veterinaria y de Ciencias Biomédicas, Universidad del Estado de Colorado, que es un experto en el cáncer en perros y el co-autor del libro de textos Oncología Clínica en Animales Pequeños (W.B. Saunders, 1996).
El "problema del cáncer" el cual mucha gente piensa como un fenómeno humano también afecta los animales que viven entre nosotros. Mas o menos mitad de las casas en los Estados Unidos tienen animales como compañeros. Igual a la gente, más y más animales compañeros (es decir, los perros y los gatos) están viviendo vidas mas largas debido a una mejoría en la calidad de la vida, asistencia médica preventiva, y vacunaciones. Y una vida más larga significa un riesgo creciente de desarrollar el cáncer. Los años 80 tempranos indicaron que mitad de los perros que vivieron más allá de la edad de 10 eran probables de morir del cáncer. Igual que la mayoría de nosotros podemos esperar tener una experiencia personal con el cáncer, si afecta a nuestros amigos, parientes, o nosotros mismos, muchos de nosotros somos probables de encontrar esta enfermedad a través de nuestros mascotas también.
Mientras que los veterinarios han estado tratando y estudiando el cáncer por bastante tiempo, era justo hace una década que esa oncología veterinaria fue aprobada como disciplina tablero-certificada debajo de la Universidad Americana de la Medicina Interna Veterinaria. En el 1994, la oncología de radiación fue aprobada como especialidad. Por lo menos en parte, esto era una respuesta al predominio de aumento del cáncer en los animales y el deseo de los dueños de mascotas para opciones de tratamiento además de la eutanasia (que pone al animal a dormir permanentemente). Los tres tratamientos estándares para el cáncer en seres humanos -- cirugía, radioterapia, y quimioterapia -- se han adaptado con éxito a los animales para ayudar con el cáncer. Mientras que la meta en tratar a la gente es curar el cáncer, el tratamiento para los animales se enfoca en aliviar el dolor y el sufrimiento y extender la vida, siempre y cuando la calidad de esa vida pueda ser preservada. La Dra. Lili Duda lo pone de esta manera: "No estamos dispuestos a emprender un tratamiento agresivo que pueda curar la mitad de nuestros pacientes si es muy probable que haga que la otra mitad sufra de serias o fatales complicaciones." Por lo tanto, el tratamiento es típicamente mucho menos agresivo que en los seres humanos, donde la meta generalmente es curar el cáncer.
Las metas del tratamiento pueden diferenciar, pero el cáncer en animales y seres humanos es esencialmente la misma enfermedad. Ambos la Dra. Duda y el Dr. Stephen Withrow notan que el "cáncer es cáncer," sin importar si se desarrolla en una persona, un perro, o un gato. El Dr. Withrow observa que mas o menos 80% de los cánceres en animales -- seno, cerebro, y hueso especialmente -- tienen " correlativo directo" a los cánceres humanos, y él pasa mucho tiempo dando conferencias en reuniones médicas dedicadas a los asuntos humanos como en las que son relacionadas a la veterinaria. Así, cualquier trabajo que amplíe nuestro conocimiento sobre el cáncer, esté centrado en seres humanos o animales, es extremadamente importante.
La oncología veterinaria merece nuestra atención, sobre todo por las razones siguientes
Para sus dueños, las mascotas son miembros verdaderos de la familia.
Estudios numerosos han demostrado que el enlace emocional entre el ser humano y el animal es tan verdadero justo como el enlace entre los seres humanos. La Dra. Lili Duda precisa que, para mucha gente, las mascotas son "miembros sustitutos de la familia," y más aun para los que han enviudados o viven lejos de la familia y de los amigos -- un fenómeno cada vez más común en la sociedad móvil de hoy. La angustia y la ansiedad mental experimentada por los dueños de mascotas con el cáncer son una parte innegable del impacto del cáncer en la gente. Una diagnosis del cáncer es traumática, pero es menos traumática si el dueño puede ser dado opciones además de la eutanasia. Los oncólogos veterinarios ofrecen a dueños de mascotas la opción de aliviar cualquier dolor o sufrimiento mientras que amplían la vida del animal o aún la salvan. Mientras que no cada dueño de mascota puede o elegirá tratar el cáncer de un animal, tener la opción es importante. Como en los casos de cánceres humanos, la educación y las opciones dan poder.
El estudio y el tratamiento del cáncer en animales no quita ningún recurso del estudio y del tratamiento del cáncer en la gente.
Los programas veterinarios de tratamiento y de investigación del cáncer se contienen generalmente en escuelas de veterinaria y en los hospitales veterinarios afiliados con las universidades, aparte de programas humanos del cáncer. Además, la gente utiliza su propia ganancia discrecional para pagar el tratamiento del cáncer en animales -- el dinero que pudo ir de otra manera hacia las vacaciones, la mejoría casera, los ahorros, u otro pasatiempo. Como la Dr. Duda nota, éste no es el dinero que iría de otra manera para investigación o tratamiento de cánceres humanos.
Cuando los investigadores del cáncer veterinarios reciben el financiamiento de una organización como los Institutos Nacionales de Salud, como el Dr. Stephen Withrow y sus colegas en la Universidad del Estado de Colorado, es a menudo porque su investigación tiene aplicabilidad directa en entender o tratar un cáncer mejor en la gente. Algunos estudios clínicos que implican gatos y perros con cáncer son no solamente intencionados para beneficiar a los animales, dándoles el acceso a un nuevo tratamiento prometedor o aprender algo nuevo que pueda ayudar a otros animales, pero también ayudan a la gente con el cáncer. Estos ensayos producen los datos y la otra información que se pueden entonces utilizar para formar el diseño de los estudios que reclutan a la gente. Piden a los dueños de mascotas a menudo cubrir apenas una parte del costo de la participación del animal. Así, su dinero puede facilitar los nuevos descubrimientos que serán aplicados eventualmente a los cánceres humanos. De esta manera, los recursos dedicados al estudio y al tratamiento del cáncer en animales pueden realmente contribuir al estudio y al tratamiento del cáncer en la gente.
"En el peor caso, es neutral," le pone estrés la Dra. Duda, significando que la oncología veterinaria no le quita nada a la oncología humana. "En el mejor de los casos, proporciona no sólo un servicio a la sociedad sino que también una fuente potencial de información que puede ayudar a la gente con el cáncer."
Estudiar el cáncer en animales tiene y continuará vertiendo luz importante al cáncer en seres humanos.
Como Lili Duda nota, durante mucho tiempo, el modelo que prevalecía era que los agentes anticáncer nuevos fueran probados en ratas o ratones del laboratorio primero. Los investigadores inducen artificialmente el cáncer en estos animales de laboratorio o lo trasplantan en ellos. Si el agente demuestra promesa en el laboratorio, puede progresar a los estudios clínicos que implican a gente. A menudo, aunque, el tratamiento no produce los mismos resultados prometedores, posiblemente porque los roedores son tan diferentes a los seres humanos, o quizás porque el cáncer fue inducido y no ocurrió espontáneamente o naturalmente. Dice El Dr. Withrow, "Es muy lejos de lo qué sucede en la naturaleza."
Los gatos y los perros con el cáncer proporcionan un modelo mejor para lo qué sucede en la gente, ambos porque ocurre su cáncer espontáneamente, y estos animales son más similar a los seres humanos fisiológicamente. "Estos cánceres imitan mejor lo qué sucede en la gente," dice la Dra. Duda. Las "mascotas viven en nuestros hogares y comparten con los seres humanos el ambiente.” La Dra. Duda dice que ella y otros oncólogos veterinarios quisieran ver este modelo dar vueltas, con los nuevos acercamientos más prometedores para el tratamiento ser utilizados en mascotas primero. Por supuesto, estos estudios clínicos se deben diseñar para asegurarse de que el animal no este sujetado a ningún riesgo o dolor innecesario, igual a los ensayos clínicos humanos. Pero los estudios bien diseñados de tratamientos en mascotas serian para beneficiar a ambos mascotas y a sus dueños y posiblemente a gente con cáncer.
El trabajo del Dr. Withrow sobre osteosarcoma en perros es uno de los mejores ejemplos de cómo la oncología veterinaria puede beneficiar a seres humanos. Osteosarcoma es un tipo de cáncer del hueso que es extremadamente común en perros. Mientras que es relativamente raro en la gente, afecta a mas o meno 1,000 a 1,500 adultos jóvenes cada año entre las edades de 10 y 20 años. Las lesiones cancerosas están situadas generalmente en la región de la rodilla, pero pueden ser encontradas en cualquier hueso. Contemporáneamente, el tratamiento estándar era amputación del miembro. Gracias a técnicas para resecar el tumor y reconstruir el miembro, la amputación ya no es la única opción. El Dr. Withrow y sus colegas contribuyeron a las mejorías en el tratamiento del osteosarcoma conduciendo estudios clínicos con los perros, en los cuales evaluaron diversas maneras de usar cirugía conjuntamente con la quimioterapia para tratar la enfermedad. También evaluaron diversas técnicas quirúrgicas para quitar los tumores y la reconstrucción del miembro. Los "perros son un enorme modelo para el osteosarcoma humano," el Dr. Withrow dice. "La histología es igual, se esparcía de la misma manera, y responde a la quimioterapia como hace en la gente." Tratando estos tumores en perros más grandes, él agrega, es paralelo a su tratamiento en adultos jóvenes, que es porqué sus resultados son útiles a los médicos. Además, mientras que él es probable ver cerca de 150 casos de osteosarcoma en un año, un médico sería más probable ver uno o dos en la mayoría de este tiempo. Así, un veterinario está en una posición mejor para estudiar la enfermedad de todos los ángulos que sería un médico. Igual va para el linfoma de no-Hodgkin, él dice, que es también mucho más común en perros que en la gente.
Las mascotas son un modelo útil por otra razón: tiempo. El cáncer progresa mucho más rápidamente en animales que en seres humanos, y por lo tanto los datos de estudios clínicos están disponibles mucho más rápidos. Por ejemplo, nota el Dr. Withrow, toma solamente de ocho a nueve meses para que el cáncer del seno se esparce en perros, contra cerca de cinco años en mujeres. "Usted puede ser que tenga que seguir a un niño por 20 años para ver si el cáncer recurre," dice la Dra. Lili Duda, "pero usted sabría esto dentro de algunos años con un animal." Así, los oncólogos veterinarios saben más pronto si el cáncer va a esparcirse o a repetirse, y cuánto tiempo el animal puede sobrevivir. De esta manera, los animales con el cáncer son una fuente potencial de datos relativamente rápidos que pueden ayudar a formar la investigación de cáncer en los humanos.
Coordinar una investigación sobre los cánceres en animales con la investigación de cáncer humana, a menudo llamada "investigación paralela" o "oncología comparativa," es relativamente una nueva dirección. Sin embargo, mantiene gran promesa. Por ejemplo, los cánceres de la boca y de la garganta, que se tratan rutinariamente en hospitales veterinarios, pueden ayudarnos a entender mejor el cáncer oral humano. La terapia fotodinámica, que implica el usar una droga para hacer un tumor sensible a la luz y después el exponerlo a la luz de láser, ahora se está evaluando en animales (así como en estudios clínicos humanos). Se está utilizando para tratar cánceres de la piel en gatos en la Universidad de California, Davis, Centro para la Salud de Animales Compañeros, así como cáncer de la próstata en perros en la Universidad de Pennsylvania. Quizás estos estudios construirán nuestra comprensión de cómo esta terapia puede ayudar a la gente.
Otros oncólogos veterinarios están investigando cómo las mascotas pueden servir como "centinelas" para los patrones cambiantes del desarrollo del cáncer en seres humanos. Como los perros y gatos comparten nuestro ambiente, ellos pueden ayudarnos a establecer claramente algunos de los factores que pueden contribuir a las tarifas del cáncer.
Así, la oncología veterinaria está ayudando a mascotas con el cáncer a vivir vidas mejores y más cómodas, mientras que también intenta avanzar métodos de tratamiento. Los dueños de mascotas tienen más opciones que antes. Y si las financias es un problema, pueden tomar parte del tratamiento con un estudio clínico. La organización que patrocina el ensayo cubre generalmente parte o todo el costo del tratamiento. Además, el trabajo de los veterinarios es producir un cuerpo de nueva información sobre el cáncer para beneficiar a todos nosotros -- seres humanos y animales.
fuente: http://es.oncolink.org/types/article.cfm?c=22&s=69&ss=550&id=6003
Usted pudo haber notado que OncoLink agregó recientemente una sección de veterinaria oncológica a su menú de información de especialidad. Corregido por Lili Duda, VMD, una oncóloga de radiación en el Hospital de Veterinaria en el Hospital de la Universidad de Pennsylvania, la sección esta diseñada como un recurso para los dueños de mascotas que tienen un animal diagnosticado con el cáncer o están preocupados sobre esa posibilidad. El tráfico en esta área y la respuesta de los dueños de mascotas sugiere que esta llenando una necesidad previamente sin recursos. Sin embargo, algunos visitantes de OncoLink han expresado preocupaciones por ser inapropiado de incluir información veterinaria en un sitio que trata sobre todo del cáncer en seres humanos. Este artículo explicará la comisión de OncoLink a la oncología veterinaria, usando la maestría de la Dra. Duda de Penn, así como la de Stephen Withrow, DVM, Jefe de Oncología Clínica en el Colegio de Medicina Veterinaria y de Ciencias Biomédicas, Universidad del Estado de Colorado, que es un experto en el cáncer en perros y el co-autor del libro de textos Oncología Clínica en Animales Pequeños (W.B. Saunders, 1996).
El "problema del cáncer" el cual mucha gente piensa como un fenómeno humano también afecta los animales que viven entre nosotros. Mas o menos mitad de las casas en los Estados Unidos tienen animales como compañeros. Igual a la gente, más y más animales compañeros (es decir, los perros y los gatos) están viviendo vidas mas largas debido a una mejoría en la calidad de la vida, asistencia médica preventiva, y vacunaciones. Y una vida más larga significa un riesgo creciente de desarrollar el cáncer. Los años 80 tempranos indicaron que mitad de los perros que vivieron más allá de la edad de 10 eran probables de morir del cáncer. Igual que la mayoría de nosotros podemos esperar tener una experiencia personal con el cáncer, si afecta a nuestros amigos, parientes, o nosotros mismos, muchos de nosotros somos probables de encontrar esta enfermedad a través de nuestros mascotas también.
Mientras que los veterinarios han estado tratando y estudiando el cáncer por bastante tiempo, era justo hace una década que esa oncología veterinaria fue aprobada como disciplina tablero-certificada debajo de la Universidad Americana de la Medicina Interna Veterinaria. En el 1994, la oncología de radiación fue aprobada como especialidad. Por lo menos en parte, esto era una respuesta al predominio de aumento del cáncer en los animales y el deseo de los dueños de mascotas para opciones de tratamiento además de la eutanasia (que pone al animal a dormir permanentemente). Los tres tratamientos estándares para el cáncer en seres humanos -- cirugía, radioterapia, y quimioterapia -- se han adaptado con éxito a los animales para ayudar con el cáncer. Mientras que la meta en tratar a la gente es curar el cáncer, el tratamiento para los animales se enfoca en aliviar el dolor y el sufrimiento y extender la vida, siempre y cuando la calidad de esa vida pueda ser preservada. La Dra. Lili Duda lo pone de esta manera: "No estamos dispuestos a emprender un tratamiento agresivo que pueda curar la mitad de nuestros pacientes si es muy probable que haga que la otra mitad sufra de serias o fatales complicaciones." Por lo tanto, el tratamiento es típicamente mucho menos agresivo que en los seres humanos, donde la meta generalmente es curar el cáncer.
Las metas del tratamiento pueden diferenciar, pero el cáncer en animales y seres humanos es esencialmente la misma enfermedad. Ambos la Dra. Duda y el Dr. Stephen Withrow notan que el "cáncer es cáncer," sin importar si se desarrolla en una persona, un perro, o un gato. El Dr. Withrow observa que mas o menos 80% de los cánceres en animales -- seno, cerebro, y hueso especialmente -- tienen " correlativo directo" a los cánceres humanos, y él pasa mucho tiempo dando conferencias en reuniones médicas dedicadas a los asuntos humanos como en las que son relacionadas a la veterinaria. Así, cualquier trabajo que amplíe nuestro conocimiento sobre el cáncer, esté centrado en seres humanos o animales, es extremadamente importante.
La oncología veterinaria merece nuestra atención, sobre todo por las razones siguientes
Para sus dueños, las mascotas son miembros verdaderos de la familia.
Estudios numerosos han demostrado que el enlace emocional entre el ser humano y el animal es tan verdadero justo como el enlace entre los seres humanos. La Dra. Lili Duda precisa que, para mucha gente, las mascotas son "miembros sustitutos de la familia," y más aun para los que han enviudados o viven lejos de la familia y de los amigos -- un fenómeno cada vez más común en la sociedad móvil de hoy. La angustia y la ansiedad mental experimentada por los dueños de mascotas con el cáncer son una parte innegable del impacto del cáncer en la gente. Una diagnosis del cáncer es traumática, pero es menos traumática si el dueño puede ser dado opciones además de la eutanasia. Los oncólogos veterinarios ofrecen a dueños de mascotas la opción de aliviar cualquier dolor o sufrimiento mientras que amplían la vida del animal o aún la salvan. Mientras que no cada dueño de mascota puede o elegirá tratar el cáncer de un animal, tener la opción es importante. Como en los casos de cánceres humanos, la educación y las opciones dan poder.
El estudio y el tratamiento del cáncer en animales no quita ningún recurso del estudio y del tratamiento del cáncer en la gente.
Los programas veterinarios de tratamiento y de investigación del cáncer se contienen generalmente en escuelas de veterinaria y en los hospitales veterinarios afiliados con las universidades, aparte de programas humanos del cáncer. Además, la gente utiliza su propia ganancia discrecional para pagar el tratamiento del cáncer en animales -- el dinero que pudo ir de otra manera hacia las vacaciones, la mejoría casera, los ahorros, u otro pasatiempo. Como la Dr. Duda nota, éste no es el dinero que iría de otra manera para investigación o tratamiento de cánceres humanos.
Cuando los investigadores del cáncer veterinarios reciben el financiamiento de una organización como los Institutos Nacionales de Salud, como el Dr. Stephen Withrow y sus colegas en la Universidad del Estado de Colorado, es a menudo porque su investigación tiene aplicabilidad directa en entender o tratar un cáncer mejor en la gente. Algunos estudios clínicos que implican gatos y perros con cáncer son no solamente intencionados para beneficiar a los animales, dándoles el acceso a un nuevo tratamiento prometedor o aprender algo nuevo que pueda ayudar a otros animales, pero también ayudan a la gente con el cáncer. Estos ensayos producen los datos y la otra información que se pueden entonces utilizar para formar el diseño de los estudios que reclutan a la gente. Piden a los dueños de mascotas a menudo cubrir apenas una parte del costo de la participación del animal. Así, su dinero puede facilitar los nuevos descubrimientos que serán aplicados eventualmente a los cánceres humanos. De esta manera, los recursos dedicados al estudio y al tratamiento del cáncer en animales pueden realmente contribuir al estudio y al tratamiento del cáncer en la gente.
"En el peor caso, es neutral," le pone estrés la Dra. Duda, significando que la oncología veterinaria no le quita nada a la oncología humana. "En el mejor de los casos, proporciona no sólo un servicio a la sociedad sino que también una fuente potencial de información que puede ayudar a la gente con el cáncer."
Estudiar el cáncer en animales tiene y continuará vertiendo luz importante al cáncer en seres humanos.
Como Lili Duda nota, durante mucho tiempo, el modelo que prevalecía era que los agentes anticáncer nuevos fueran probados en ratas o ratones del laboratorio primero. Los investigadores inducen artificialmente el cáncer en estos animales de laboratorio o lo trasplantan en ellos. Si el agente demuestra promesa en el laboratorio, puede progresar a los estudios clínicos que implican a gente. A menudo, aunque, el tratamiento no produce los mismos resultados prometedores, posiblemente porque los roedores son tan diferentes a los seres humanos, o quizás porque el cáncer fue inducido y no ocurrió espontáneamente o naturalmente. Dice El Dr. Withrow, "Es muy lejos de lo qué sucede en la naturaleza."
Los gatos y los perros con el cáncer proporcionan un modelo mejor para lo qué sucede en la gente, ambos porque ocurre su cáncer espontáneamente, y estos animales son más similar a los seres humanos fisiológicamente. "Estos cánceres imitan mejor lo qué sucede en la gente," dice la Dra. Duda. Las "mascotas viven en nuestros hogares y comparten con los seres humanos el ambiente.” La Dra. Duda dice que ella y otros oncólogos veterinarios quisieran ver este modelo dar vueltas, con los nuevos acercamientos más prometedores para el tratamiento ser utilizados en mascotas primero. Por supuesto, estos estudios clínicos se deben diseñar para asegurarse de que el animal no este sujetado a ningún riesgo o dolor innecesario, igual a los ensayos clínicos humanos. Pero los estudios bien diseñados de tratamientos en mascotas serian para beneficiar a ambos mascotas y a sus dueños y posiblemente a gente con cáncer.
El trabajo del Dr. Withrow sobre osteosarcoma en perros es uno de los mejores ejemplos de cómo la oncología veterinaria puede beneficiar a seres humanos. Osteosarcoma es un tipo de cáncer del hueso que es extremadamente común en perros. Mientras que es relativamente raro en la gente, afecta a mas o meno 1,000 a 1,500 adultos jóvenes cada año entre las edades de 10 y 20 años. Las lesiones cancerosas están situadas generalmente en la región de la rodilla, pero pueden ser encontradas en cualquier hueso. Contemporáneamente, el tratamiento estándar era amputación del miembro. Gracias a técnicas para resecar el tumor y reconstruir el miembro, la amputación ya no es la única opción. El Dr. Withrow y sus colegas contribuyeron a las mejorías en el tratamiento del osteosarcoma conduciendo estudios clínicos con los perros, en los cuales evaluaron diversas maneras de usar cirugía conjuntamente con la quimioterapia para tratar la enfermedad. También evaluaron diversas técnicas quirúrgicas para quitar los tumores y la reconstrucción del miembro. Los "perros son un enorme modelo para el osteosarcoma humano," el Dr. Withrow dice. "La histología es igual, se esparcía de la misma manera, y responde a la quimioterapia como hace en la gente." Tratando estos tumores en perros más grandes, él agrega, es paralelo a su tratamiento en adultos jóvenes, que es porqué sus resultados son útiles a los médicos. Además, mientras que él es probable ver cerca de 150 casos de osteosarcoma en un año, un médico sería más probable ver uno o dos en la mayoría de este tiempo. Así, un veterinario está en una posición mejor para estudiar la enfermedad de todos los ángulos que sería un médico. Igual va para el linfoma de no-Hodgkin, él dice, que es también mucho más común en perros que en la gente.
Las mascotas son un modelo útil por otra razón: tiempo. El cáncer progresa mucho más rápidamente en animales que en seres humanos, y por lo tanto los datos de estudios clínicos están disponibles mucho más rápidos. Por ejemplo, nota el Dr. Withrow, toma solamente de ocho a nueve meses para que el cáncer del seno se esparce en perros, contra cerca de cinco años en mujeres. "Usted puede ser que tenga que seguir a un niño por 20 años para ver si el cáncer recurre," dice la Dra. Lili Duda, "pero usted sabría esto dentro de algunos años con un animal." Así, los oncólogos veterinarios saben más pronto si el cáncer va a esparcirse o a repetirse, y cuánto tiempo el animal puede sobrevivir. De esta manera, los animales con el cáncer son una fuente potencial de datos relativamente rápidos que pueden ayudar a formar la investigación de cáncer en los humanos.
Coordinar una investigación sobre los cánceres en animales con la investigación de cáncer humana, a menudo llamada "investigación paralela" o "oncología comparativa," es relativamente una nueva dirección. Sin embargo, mantiene gran promesa. Por ejemplo, los cánceres de la boca y de la garganta, que se tratan rutinariamente en hospitales veterinarios, pueden ayudarnos a entender mejor el cáncer oral humano. La terapia fotodinámica, que implica el usar una droga para hacer un tumor sensible a la luz y después el exponerlo a la luz de láser, ahora se está evaluando en animales (así como en estudios clínicos humanos). Se está utilizando para tratar cánceres de la piel en gatos en la Universidad de California, Davis, Centro para la Salud de Animales Compañeros, así como cáncer de la próstata en perros en la Universidad de Pennsylvania. Quizás estos estudios construirán nuestra comprensión de cómo esta terapia puede ayudar a la gente.
Otros oncólogos veterinarios están investigando cómo las mascotas pueden servir como "centinelas" para los patrones cambiantes del desarrollo del cáncer en seres humanos. Como los perros y gatos comparten nuestro ambiente, ellos pueden ayudarnos a establecer claramente algunos de los factores que pueden contribuir a las tarifas del cáncer.
Así, la oncología veterinaria está ayudando a mascotas con el cáncer a vivir vidas mejores y más cómodas, mientras que también intenta avanzar métodos de tratamiento. Los dueños de mascotas tienen más opciones que antes. Y si las financias es un problema, pueden tomar parte del tratamiento con un estudio clínico. La organización que patrocina el ensayo cubre generalmente parte o todo el costo del tratamiento. Además, el trabajo de los veterinarios es producir un cuerpo de nueva información sobre el cáncer para beneficiar a todos nosotros -- seres humanos y animales.
fuente: http://es.oncolink.org/types/article.cfm?c=22&s=69&ss=550&id=6003
parte 11. Monografía.
Perros mayores, cuidados especiales
El tiempo biológico de nuestro perro es distinto al nuestro; su vida dura menos que la nuestra, de manera que cuando un perro cumple los siete años ya empieza a ser un perro anciano mientras que nosotros a esa edad todavía estamos en la infancia, todavía somos muy pequeños. Aunque es cierto que los perros de raza grande envejecen más deprisa que los de raza pequeña, los siete años son la edad que se considera como el principio de la vejez del perro.
Probablemente, durante toda la vida de nuestro perro, hemos estado pendientes de él y nos hemos ocupado de su bienestar, pero cuando llegue este momento todavía deberemos implicarnos más para que esta etapa de su vida la pase siendo un perro feliz y saludable. Para esto deberemos tomar algunas medidas especiales.
Adecuar el espacio en casa
La pérdida de movilidad así como la pérdida de ciertas capacidades o sentidos (vista, oída, etc.) supondrán la aparición de ciertos obstáculos en el entorno de nuestro perro que antes no lo eran. Debemos entender que, aunque nos cueste un sacrificio, deberemos procurar que se sienta a gusto en casa, evitando lo que pueda suponerle un obstáculo o una incomodidad que le haga sentirse mal viendo que no puede superarlo como hacía antes; evitaremos que tenga que subir y bajar escaleras tanto como nos sea posible, aunque tengamos que cambiar su lugar habitual para dormir, por ejemplo; evitaremos también el mobiliario que pueda resultar peligroso como los cantos de mesas a la altura de su cara, objetos de cristal que, estando a su alcance, puedan dañarle si se rompen, etc., teniendo en cuenta que su visión no es total (más aun si es totalmente nula) y que el resto de los sentidos que pueden ayudarle a defenderse de estos obstáculos puede que también se hayan atrofiado. Si, por ejemplo, tenemos jardín también tomaremos medidas para que no se dañe con las herramientas que podamos tener y, sobretodo, para que no pueda salir y perderse o sufrir un accidente si se desorienta.
Control veterinario más exhaustivo
Seguiremos con los tratamientos habituales que hemos seguido hasta ahora, vacunas, tratamientos antiparásitos, etc., pero además le someteremos a una revisión dos veces al año para controlar los cambios producidos por el envejecimiento aunque observemos que el perro está sano. El veterinario es quien mejor detectará un problema o enfermedad a través de un chequeo completo; debemos tener en cuenta que la detección a tiempo de un problema siempre supondrá un beneficio en tanto que se podrá empezar a tratar desde el principio, y esto puede ser crucial en según que tipo de enfermedades, disfunciones o problemas. Además aprovecharemos la visita al veterinario para que nos aclare las dudas que podamos tener respecto a los cambios que observamos en nuestro perro o sobre cualquier otro tema al respecto.
Un chequeo completo debe constar de análisis de orina, de sangre y de heces, y de radiografías para controlar el estado de los huesos, especialmente sensibles a sufrir desgaste por la edad. Estas analíticas darán al veterinario una información muy completa del estado de salud de nuestro perro ya que la mayoría de problemas o enfermedades se reflejan en dichos análisis.
*Consejo práctico: aunque no podremos evitar los efectos negativos de la edad, sí podemos retardarlos o disminuirlos con una buena prevención y unos cuidados específicos que proporcionen a nuestro perro una mejor calidad de vida pese a las dolencias o enfermedades que pueda padecer.
Tanto en las revisiones del veterinario como en nuestra higiene rutinaria tendremos en cuanta los cuidados dentales; suponiendo que se haya seguido un tratamiento durante toda su vida lo seguiremos llevando a cabo. También continuaremos dándole comida crujiente para prevenir el sarro y evitar que pierda alguna pieza.
Hacer ejercicios especiales
De la misma manera que durante toda su vida el ejercicio ha sido vital para su bienestar y desarrollo, también será muy importante cuando nuestro perro sea anciano. Está claro que no podremos forzarle a llevar a cabo la misma actividad que cuando era joven, así que le proporcionaremos un ejercicio que, sin cansarle demasiado ni provocarle estrés, le ayude a mantenerse en forma (siempre dentro de sus posibilidades), a que los huesos y músculos estén más protegidos, y que le proporcione satisfacción y diversión para que se sienta mejor y más feliz. Con esto también prevendremos o mejoraremos los problemas de obesidad (un problema bastante frecuente en perros ancianos) y de artritis que pueden aparecer en nuestro perro, ya que el ejercicio quema calorías y reduce el dolor en los huesos que aumenta con los cambios de tiempo. (Los ejercicios en un perro con artritis deberán ser supervisados por el veterinario.)
Lo ideal es que haga ejercicios a diario que consistan en paseos y juegos de atrapar objetos de manera tranquila, sin agresividad ni violencia. En cuanto a la cantidad de ejercicio tiene que ir en proporción, primeramente a la clase de perro que sea, esto incluso cuando es joven, y sobretodo a su estado de salud y sus ganas. En general, no dejaremos que se canse en exceso y haremos que repose cuando lo necesite; no debe faltarle agua.
*Consejo práctico: si nuestro perro padece de artritis o de cualquier otra enfermedad, sobretodo que le afecte a los huesos o las articulaciones, deberemos consultar a nuestro veterinario antes de hacerle hacer cualquier ejercicio ya que necesitará que sea especial..
El juego también nos ayudará a prestar atención a sus sentidos: la vejez comporta, inevitablemente, pérdida de la sensibilidad en la vista, el oído y el olfato, pero podemos compensar esta pérdida si mantenemos una estimulación permanente tanto física como mental del perro.
Una alimentación especial
Durante esta etapa tiene unas necesidades nutricionales distintas a las de las anteriores, así que la dieta deberá ajustarse a éstas.
El perro anciano no necesita tanta energía como el perro joven y, si come demasiado, puede llevar a padecer obesidad, cosa que hay que evitar a través de una correcta alimentación. Por otra parte, la pérdida de apetito y la dificultad de las digestiones del perro anciano hacen que el hábito de comer una vez al día una gran cantidad de comida no sea adecuado. Es mejor que le demos de comer menos cantidad y más veces al día. Podemos empezar con dos comidas al día, pero conforme el perro envejezca llegar a cuatro al día será lo correcto. Aunque este hábito pueda parecernos pesado, si el perro tiene una buena salud, podemos darle comida seca, en lugar de cocinada, ya que nos resultará más cómodo y más económico. En cualquier caso elegiremos el tipo de comida más adecuada, si es necesario consultando al veterinario, y teniendo en cuenta el aporte de proteínas, hidratos de carbono, calorías y minerales que cada alimento proporciona para poder adecuarlos a las necesidades de nuestro perro. Deberemos reducir la cantidad de sal en sus comidas ya que no es recomendable, y tendremos en cuenta que el agua es un elemento esencial y que le proporcionaremos la que necesite; en caso de problemas de incontinencia consultaremos con el veterinario.
Encontraremos comidas especiales para perros ancianos en las tiendas de animales.
*Consejo práctico: la pérdida de apetito y por consiguiente la disminución de la cantidad de alimento que coma nuestro perro puede provocarle anemia o la carencia de algún elemento esencial. Si es así, consultaremos con el veterinario ya que puede que necesite un soporte vitamínico
Su relación con nosotros
Los perros ancianos muestran signos de debilidad senil que debemos comprender y tolerar. Puede que nos pida más atención o que quiera estar más cerca de nosotros; también puede que nos haga caso, y que no soporte demasiado algunas órdenes o cambios, etc. Deberemos ser comprensivos con él y darle todo el tiempo y el afecto que podamos para que se sienta contento y seguro; esto contribuirá a su bienestar general y su felicidad.
Si tenemos que dejarle solo
Será difícil dejar a nuestro perro anciano solo aunque es cierto que él siempre agradecerá que le dejemos dormir tranquilo durante largos ratos. Si tenemos que salir será mejor que no estemos fuera demasiado tiempo, pero si no lo podemos evitar deberemos dejar a alguien a su cargo para que le vigile un poco y le dé de comer las veces que le toque, ya que son más a menudo.
Si la estancia es más larga, por vacaciones, por ejemplo, será más complicado ya que puede que no le siente demasiado bien el distanciamiento con nosotros. El hecho de dejarle y de que esté con una persona que no le resulte demasiado familiar puede provocarle estrés o incluso agravarle alguna enfermedad.
Deberemos tener en cuenta la posibilidad de llevarlo con nosotros, aunque tampoco no es una solución fácil para llevar a cabo, o dejarle con alguien con quien tenga verdadera confianza.
*Consejo práctico: si nunca hemos dejado a nuestro perro por un largo período de tiempo, o si nunca le hemos llevado de viaje con nosotros no será buena idea hacerlo por primera vez cuando sea anciano. Los hábitos de viajar o de aprender a quedarse con otras personas los debe adquirir cuando es joven para que después le resulte natural hacerlo y no le provoque ningún trastorno.
Si llevamos a un nuevo cachorro a casa
Puede ser que la llegada de un cachorro a casa sea beneficioso para el nuestro perro anciano porque la energía y la vitalidad de este nuevo compañero puede estimularle. Aun así, deberemos considerar atentamente esta posibilidad ya que, contrariamente, puede que el perro anciano sea intolerante con el joven cachorro; puede que le moleste o le irrite tener al lado a un insaciable juguetón que no se está quieto en ningún momento. En el mejor de los casos deberemos enseñar al pequeño a que no moleste demasiado al anciano, y mantenerles separados en algunos hábitos, como por ejemplo, a la hora de comer: lo haremos en lugares separados el uno del otro.
Es muy importante que tengamos en cuenta la raza del nuevo cachorro y la edad del anciano. Es decir, que no conviene que el cachorro sea de una raza mucho más grande que el anciano y que éste no sea demasiado anciano o esté enfermo. Cuando más compatibles sean las dos razas y menos anciano sea el mayor, será más probable que se lleguen a adaptar.
La relación con los niños
Los perros ancianos pueden ver a los niños recién llegados como rivales que les quitan el afecto que han tenido durante toda la vida de sus amos. Este es el caso de tener al bebé cuando el perro, ya anciano, está con nosotros desde mucho antes que el niño. Esto no es tan probable cuando el perro es adulto y goza de buena salud ya que normalmente suele acoger bien a los niños.
Por otro lado, los perros ancianos necesitan mucha calma y tranquilidad, y los movimientos rápidos y la incesante energía de los niños pueden molestarle mucho. Deberemos enseñarle al niño que no moleste al perro sobretodo cuando está durmiendo, y si vienen otros niños de visita procuraremos dejar al perro en un lugar tranquilo
Donde no pueda ser molestado.
Fuente: http://tienda.vetpunta.com/newsdesk_info.php/newsdesk_id/90
El tiempo biológico de nuestro perro es distinto al nuestro; su vida dura menos que la nuestra, de manera que cuando un perro cumple los siete años ya empieza a ser un perro anciano mientras que nosotros a esa edad todavía estamos en la infancia, todavía somos muy pequeños. Aunque es cierto que los perros de raza grande envejecen más deprisa que los de raza pequeña, los siete años son la edad que se considera como el principio de la vejez del perro.
Probablemente, durante toda la vida de nuestro perro, hemos estado pendientes de él y nos hemos ocupado de su bienestar, pero cuando llegue este momento todavía deberemos implicarnos más para que esta etapa de su vida la pase siendo un perro feliz y saludable. Para esto deberemos tomar algunas medidas especiales.
Adecuar el espacio en casa
La pérdida de movilidad así como la pérdida de ciertas capacidades o sentidos (vista, oída, etc.) supondrán la aparición de ciertos obstáculos en el entorno de nuestro perro que antes no lo eran. Debemos entender que, aunque nos cueste un sacrificio, deberemos procurar que se sienta a gusto en casa, evitando lo que pueda suponerle un obstáculo o una incomodidad que le haga sentirse mal viendo que no puede superarlo como hacía antes; evitaremos que tenga que subir y bajar escaleras tanto como nos sea posible, aunque tengamos que cambiar su lugar habitual para dormir, por ejemplo; evitaremos también el mobiliario que pueda resultar peligroso como los cantos de mesas a la altura de su cara, objetos de cristal que, estando a su alcance, puedan dañarle si se rompen, etc., teniendo en cuenta que su visión no es total (más aun si es totalmente nula) y que el resto de los sentidos que pueden ayudarle a defenderse de estos obstáculos puede que también se hayan atrofiado. Si, por ejemplo, tenemos jardín también tomaremos medidas para que no se dañe con las herramientas que podamos tener y, sobretodo, para que no pueda salir y perderse o sufrir un accidente si se desorienta.
Control veterinario más exhaustivo
Seguiremos con los tratamientos habituales que hemos seguido hasta ahora, vacunas, tratamientos antiparásitos, etc., pero además le someteremos a una revisión dos veces al año para controlar los cambios producidos por el envejecimiento aunque observemos que el perro está sano. El veterinario es quien mejor detectará un problema o enfermedad a través de un chequeo completo; debemos tener en cuenta que la detección a tiempo de un problema siempre supondrá un beneficio en tanto que se podrá empezar a tratar desde el principio, y esto puede ser crucial en según que tipo de enfermedades, disfunciones o problemas. Además aprovecharemos la visita al veterinario para que nos aclare las dudas que podamos tener respecto a los cambios que observamos en nuestro perro o sobre cualquier otro tema al respecto.
Un chequeo completo debe constar de análisis de orina, de sangre y de heces, y de radiografías para controlar el estado de los huesos, especialmente sensibles a sufrir desgaste por la edad. Estas analíticas darán al veterinario una información muy completa del estado de salud de nuestro perro ya que la mayoría de problemas o enfermedades se reflejan en dichos análisis.
*Consejo práctico: aunque no podremos evitar los efectos negativos de la edad, sí podemos retardarlos o disminuirlos con una buena prevención y unos cuidados específicos que proporcionen a nuestro perro una mejor calidad de vida pese a las dolencias o enfermedades que pueda padecer.
Tanto en las revisiones del veterinario como en nuestra higiene rutinaria tendremos en cuanta los cuidados dentales; suponiendo que se haya seguido un tratamiento durante toda su vida lo seguiremos llevando a cabo. También continuaremos dándole comida crujiente para prevenir el sarro y evitar que pierda alguna pieza.
Hacer ejercicios especiales
De la misma manera que durante toda su vida el ejercicio ha sido vital para su bienestar y desarrollo, también será muy importante cuando nuestro perro sea anciano. Está claro que no podremos forzarle a llevar a cabo la misma actividad que cuando era joven, así que le proporcionaremos un ejercicio que, sin cansarle demasiado ni provocarle estrés, le ayude a mantenerse en forma (siempre dentro de sus posibilidades), a que los huesos y músculos estén más protegidos, y que le proporcione satisfacción y diversión para que se sienta mejor y más feliz. Con esto también prevendremos o mejoraremos los problemas de obesidad (un problema bastante frecuente en perros ancianos) y de artritis que pueden aparecer en nuestro perro, ya que el ejercicio quema calorías y reduce el dolor en los huesos que aumenta con los cambios de tiempo. (Los ejercicios en un perro con artritis deberán ser supervisados por el veterinario.)
Lo ideal es que haga ejercicios a diario que consistan en paseos y juegos de atrapar objetos de manera tranquila, sin agresividad ni violencia. En cuanto a la cantidad de ejercicio tiene que ir en proporción, primeramente a la clase de perro que sea, esto incluso cuando es joven, y sobretodo a su estado de salud y sus ganas. En general, no dejaremos que se canse en exceso y haremos que repose cuando lo necesite; no debe faltarle agua.
*Consejo práctico: si nuestro perro padece de artritis o de cualquier otra enfermedad, sobretodo que le afecte a los huesos o las articulaciones, deberemos consultar a nuestro veterinario antes de hacerle hacer cualquier ejercicio ya que necesitará que sea especial..
El juego también nos ayudará a prestar atención a sus sentidos: la vejez comporta, inevitablemente, pérdida de la sensibilidad en la vista, el oído y el olfato, pero podemos compensar esta pérdida si mantenemos una estimulación permanente tanto física como mental del perro.
Una alimentación especial
Durante esta etapa tiene unas necesidades nutricionales distintas a las de las anteriores, así que la dieta deberá ajustarse a éstas.
El perro anciano no necesita tanta energía como el perro joven y, si come demasiado, puede llevar a padecer obesidad, cosa que hay que evitar a través de una correcta alimentación. Por otra parte, la pérdida de apetito y la dificultad de las digestiones del perro anciano hacen que el hábito de comer una vez al día una gran cantidad de comida no sea adecuado. Es mejor que le demos de comer menos cantidad y más veces al día. Podemos empezar con dos comidas al día, pero conforme el perro envejezca llegar a cuatro al día será lo correcto. Aunque este hábito pueda parecernos pesado, si el perro tiene una buena salud, podemos darle comida seca, en lugar de cocinada, ya que nos resultará más cómodo y más económico. En cualquier caso elegiremos el tipo de comida más adecuada, si es necesario consultando al veterinario, y teniendo en cuenta el aporte de proteínas, hidratos de carbono, calorías y minerales que cada alimento proporciona para poder adecuarlos a las necesidades de nuestro perro. Deberemos reducir la cantidad de sal en sus comidas ya que no es recomendable, y tendremos en cuenta que el agua es un elemento esencial y que le proporcionaremos la que necesite; en caso de problemas de incontinencia consultaremos con el veterinario.
Encontraremos comidas especiales para perros ancianos en las tiendas de animales.
*Consejo práctico: la pérdida de apetito y por consiguiente la disminución de la cantidad de alimento que coma nuestro perro puede provocarle anemia o la carencia de algún elemento esencial. Si es así, consultaremos con el veterinario ya que puede que necesite un soporte vitamínico
Su relación con nosotros
Los perros ancianos muestran signos de debilidad senil que debemos comprender y tolerar. Puede que nos pida más atención o que quiera estar más cerca de nosotros; también puede que nos haga caso, y que no soporte demasiado algunas órdenes o cambios, etc. Deberemos ser comprensivos con él y darle todo el tiempo y el afecto que podamos para que se sienta contento y seguro; esto contribuirá a su bienestar general y su felicidad.
Si tenemos que dejarle solo
Será difícil dejar a nuestro perro anciano solo aunque es cierto que él siempre agradecerá que le dejemos dormir tranquilo durante largos ratos. Si tenemos que salir será mejor que no estemos fuera demasiado tiempo, pero si no lo podemos evitar deberemos dejar a alguien a su cargo para que le vigile un poco y le dé de comer las veces que le toque, ya que son más a menudo.
Si la estancia es más larga, por vacaciones, por ejemplo, será más complicado ya que puede que no le siente demasiado bien el distanciamiento con nosotros. El hecho de dejarle y de que esté con una persona que no le resulte demasiado familiar puede provocarle estrés o incluso agravarle alguna enfermedad.
Deberemos tener en cuenta la posibilidad de llevarlo con nosotros, aunque tampoco no es una solución fácil para llevar a cabo, o dejarle con alguien con quien tenga verdadera confianza.
*Consejo práctico: si nunca hemos dejado a nuestro perro por un largo período de tiempo, o si nunca le hemos llevado de viaje con nosotros no será buena idea hacerlo por primera vez cuando sea anciano. Los hábitos de viajar o de aprender a quedarse con otras personas los debe adquirir cuando es joven para que después le resulte natural hacerlo y no le provoque ningún trastorno.
Si llevamos a un nuevo cachorro a casa
Puede ser que la llegada de un cachorro a casa sea beneficioso para el nuestro perro anciano porque la energía y la vitalidad de este nuevo compañero puede estimularle. Aun así, deberemos considerar atentamente esta posibilidad ya que, contrariamente, puede que el perro anciano sea intolerante con el joven cachorro; puede que le moleste o le irrite tener al lado a un insaciable juguetón que no se está quieto en ningún momento. En el mejor de los casos deberemos enseñar al pequeño a que no moleste demasiado al anciano, y mantenerles separados en algunos hábitos, como por ejemplo, a la hora de comer: lo haremos en lugares separados el uno del otro.
Es muy importante que tengamos en cuenta la raza del nuevo cachorro y la edad del anciano. Es decir, que no conviene que el cachorro sea de una raza mucho más grande que el anciano y que éste no sea demasiado anciano o esté enfermo. Cuando más compatibles sean las dos razas y menos anciano sea el mayor, será más probable que se lleguen a adaptar.
La relación con los niños
Los perros ancianos pueden ver a los niños recién llegados como rivales que les quitan el afecto que han tenido durante toda la vida de sus amos. Este es el caso de tener al bebé cuando el perro, ya anciano, está con nosotros desde mucho antes que el niño. Esto no es tan probable cuando el perro es adulto y goza de buena salud ya que normalmente suele acoger bien a los niños.
Por otro lado, los perros ancianos necesitan mucha calma y tranquilidad, y los movimientos rápidos y la incesante energía de los niños pueden molestarle mucho. Deberemos enseñarle al niño que no moleste al perro sobretodo cuando está durmiendo, y si vienen otros niños de visita procuraremos dejar al perro en un lugar tranquilo
Donde no pueda ser molestado.
Fuente: http://tienda.vetpunta.com/newsdesk_info.php/newsdesk_id/90
miércoles, 19 de mayo de 2010
parte 10. monografía
El cuidado dental de tu perro
Cuidar los dientes de tu perro es muy importante para ayudar a mantener su salud. Mucha gente no se da cuenta de esto y simplemente deja que sus perros pasen toda la vida sin siquiera una simple inspección dental.
El cuidado de los dientes de tu perro debe empezar cuando aún es un cachorro. Esto te permitirá educarlo correctamente para permitir el cepillado y las inspecciones en la boca.
La falta de salud dental puede ocasionar muchos problemas en tu perro, incluyendo caries, infecciones generalizadas cuando una bacteria pasa al torrente sanguíneo o incluso la agresión causada por el dolor y la inflamación.
Por eso, muchos veterinarios recomiendan cepillar diariamente los dientes de tu perro. También es por eso que hoy en día existen varios productos para la higiene oral de los perros, tales como dentífricos especiales para perros, juguetes para limpiar los dientes y cepillos especiales para facilitar la limpieza.
Antes de empezar a cepillar los dientes de tu mascota, debes tener en cuenta que no debes usar productos para humanos, sino productos especiales para perros. Muchos productos elaborados para uso en humanos son dañinos para los perros, así que consulta con el veterinario antes de limpiar los dientes de tu perro. Nunca uses dentífrico para humanos, ya que puede ser dañino para tu perro.
Educar a tu perro para la inspección de rutina y el cepillado dental
Tendrás que educar a tu perro para que permita la inspección rutinaria de su boca y el cepillado de sus dientes. De otra forma, te será imposible realizar estas actividades con frecuencia.
Para enseñarle a tu perro a dejarse revisar y cepillar los dientes, es mejor acostumbrarlo desde cachorro. Simplemente toca su boca con suavidad, sin sujetarla. Cuando él acepte esta manipulación tranquilamente, dale una recompensa de comida.
Poco a poco acostumbra a tu perro a aceptar que metas tus dedos en su boca, recompensándolo con un poquito de comida cada vez que te permita hacerlo. Cuando puedas hacer esto, puedes empezar a frotar sus dientes con un algodón empapado de dentífrico para perros. Estos dentífricos suelen tener un sabor agradable para los perros.
Poco a poco, tu perro aceptará mejor las manipulaciones en su boca. En ese punto, puedes empezar a usar un cepillo de dientes para perros. Asegúrate de usar uno blando y de no frotar demasiado. Quizás te resulte más útil un cepillo "de dedo", que se puede fijar en tu dedo. De esta forma, será más una caricia que un cepillado.
Haz de esta actividad una rutina de cinco minutos cada día hasta que tu cachorro se haya acostumbrado a las inspecciones orales y al cepillado de dientes.
Productos de higiene oral para perros
Existen muchos productos para mantener la salud dental de tu perro. Obviamente, los primeros a mencionar son los cepillos de dientes y los dentífricos para perros. Recuerda que no debes usar productos para humanos porque pueden ser dañinos para tu perro.
Otros productos de limpieza dental para perros, y que son más fáciles de usar, son los juguetes "limpiadores". Éstos son juguetes masticables diseñados especialmente para limpiar los dientes de tu perro. Muchos de ellos vienen en forma de hueso, pero pueden venir en cualquier forma.
También existen otros juguetes, que vienen en forma de cuerdas y que ayudan a mantener la higiene dental de tu perro mediante juegos. Si compras estas cuerdas, no las dejes todo el tiempo con tu perro, ya que podría destrozarlas y tragarse los pedazos. Dáselas solamente cuando puedas supervisar a tu cachorro.
Antes de comprar cualquiera de estos productos de higiene canina, consulta con el veterinario. Él te podrá indicar cuáles son los mejores y más seguros para tu perro.
Limpieza dental en el consultorio veterinario
Aún cuando mantengas en buen estado la salud dental de tu cachorro, llegará un momento en que necesite una limpieza dental. Esta limpieza es similar a la que realizan los dentistas a las personas, pero tu perro deberá estar anestesiado.
La anestesia para estos procedimientos es ligera y, con la tecnología actual, suele ser muy segura. De cualquier manera, es el veterinario quien debe aconsejarte al respecto.
Recuerda, habla con el veterinario para que te asesore mejor y limpie los dientes de tu perro.
Por supuesto....bueno , no se les lavan a las mascotas los dientes todos los días como a nosotros pero sí existen tratamientos preventivos del depósito de sarro dental.
Acaso tu mascota no merece una sonrisa impecable?
Existen distintos tratamientos dependiendo del estado dental del perro, por ejemplo: si el animal ya tiene depósito de sarro dental, caracterizado en general por presentar aliento feo (halitosis), se deberá realizar entonces en principio una limpieza, ésta se realiza muchas veces con sedante y en algunos casos con anestesia, las placas se eliminan a través de ultrasonido o raspadores dentales.
Ver videos de limpieza de dientes - clic aquí
La prevención del sarro dental en las mascotas se basa en limpiezas con líquidos (gel antiplaca) que se aplican 2 ó 3 veces por semana.-
La dieta dura como es el alimento balanceado favorece la limpieza haciendo que el diente penetre en el grano.
Los huesos también ayudan, pero existe cierto riesgo de que al tragar astillas o partes de éste se pueda lastimar al tracto gastrointestinal o bien producir obstrucciones (de riesgo quirúrgico)
Cada 6 meses es conveniente acercar a su amigo de cuatro patas al Veterinario para un control dental completo, además de un examen clínico general. Tu mascota requiere cuidados dentales como vos !
El cuidado dental en el perro
La persistencia de dientes de leche en los perros, la poliodoncia (dientes supernumerarios) y la oligodoncia (falta de dientes) son las tres anomalías genéticas dentarias que se diagnostican con más frecuencia.
Otro grupo importante son la hipoplasia del esmalte, la acromacia, los cuerpos extraños encajados entre los dientes y las fracturas de dientes y caries, con o sin fístula asociada, como enfermedades adquiridas.
No obstante, son sin duda, las periodontopatias las lesiones que lamentablemente ocupan un lugar muy destacado en nuestra rutina clínica diaria.
Las enfermedades de la mucosa bucal del perro, (síndrome gingivitis - periodontitis - placas - sarro dental), es especialmente importante en perros de razas miniatura, pequeños y medianos.-
A pesar de que son los yorkshire terriers, caniches, y cockers los perros de razas puras más afectados de sarro dental, le superan en nuestra casuística los cruza o de raza indefinida, por lo que no se puede entonces hablar de predisposición racial de la "enfermedad del sarro", sino más bien de causas favorecedoras: un cariño mal entendido por parte de sus dueños que le permiten "picoteos", o una dieta blanda incorrecta y una carencia total de higiene dental profiláctica.
Entre los perros cazadores en cuya dieta figura el pan duro y los huesos grandes, y entre los perros de guardia y defensa, que a menudo ejercitan su dentadura, raramente diagnosticamos sarro dental. Ello quiere decir que los alimentos del perro deben ser abrasivos, para que a la vez que los nutren les permita mantener una dentadura sana, y es por lo que aconsejamos a nuestros clientes acostumbren a sus perros a alimentos balanceados secos, en lugar de comidas húmedas, y a que traten de eliminar los caprichos en forma de aperitivos que además favorecen la obesidad y otras enfermedades orgánicas.
De verdad, preferimos hacer un chequeo periódico con una limpieza de boca superficial mediante sedación, que el tener que someter al paciente a una limpieza de boca profunda bajo anestesia general con extracción de piezas dentarias infectadas y no funcionales.
Desgraciadamente el propietario de los perros suele solicitar nuestros servicios clínicos veterinarios cuando el olor de boca de su perro es insoportable, cuando el aflojamiento de los dientes le provoca dolor que le impide comer con normalidad, o cuando cambia el carácter de su compañero, que se torna triste y apático o agresivo.
Otras veces somos nosotros los que tenemos que hacerle notar lo evidente en el transcurso de un reconocimiento previo a la vacunación, ya que el primer signo de alarma, la inflamación y enrojecimiento de la encía, en lugar del color rosado normal, suele pasar desapercibido para el dueño.
Bacterias, hongos, restos de comidas, detritus, minerales de la saliva, se acumulan sobre la superficie dental de la mascota produciendo sarro dental, con reacción inflamatoria de las encías (gingivitis) y su sucesivo depósito forma las placas, que destruyen las adherencias de las encías al hueso, con lo que se originan bolsas en la encía, alcanzando la inflamación las capas más profundas, con destrucción del periodoncio (periodontitis) con aflojamiento y caídas de las piezas dentarias.
Microscópicamente, el sarro dental puede ser de color amarillo, pardo, verde o pardo negruzco, de aspecto muy desagradable; la halitosis (mal aliento) debe ser señal de alarma, ya que a veces el sarro no es visible sin ayuda de colorantes especiales o bien simplemente con localización oculta o subgingival.
Los dientes que más se afectan en los perros por el sarro dental son los caninos, premolares 3 y 4 y molar 1.
No hay que olvidar que la complicación secundaria con úlceras bucales, estomatitis, artritis, nefritis y endocarditis bacteriana son frecuentes, por lo que el tratamiento de elección es la eliminación del sarro dental.
El tratamiento odontológico preferido por nuestro equipo veterinario es la eliminación del sarro dental mediante ultrasonidos, con extracción de las piezas dentarias no funcionales y realización simultánea de Gingivectomía.
Lógicamente lo ideal sería no tener que llegar a este extremo. El objetivo de esta cartilla es concienciar a los propietarios de mascotas de que el mantenimiento de la salud bucal es de suma importancia, ya que con ello mejora el bienestar general, evita la halitosis, se conserva la dentición durante toda la vida y se previenen otras enfermedades sistémicas.
El cuidado dental en perros se apoya en cuatro puntos profilácticos básicos:
1. Ayudar a los mecanismos naturales autolimpiadores de la cavidad bucal, que son la sialorrea, los movimientos linguales y la ingestión de comidas, mediante dietas duras a base alimento balanceado seco, facilitar un hueso grande (que no pueda romper) o "huesos" de cuero fuerte. La idea es que el perro tiene que masticar, usar su dentadura.
2. Limpieza de dientes con pastas dentífricas especiales para perros, aplicada con cepillo de dientes pequeño y de cerdas suaves. Ello requiere adiestramiento y paciencia, pero se consigue que el cachorro se acostumbre a partir de los 6 meses de edad, siendo suficiente como preventivo el cepillado 3 veces a la semana.
3.Visita regular al veterinario para un chequeo periódico, que incluya la exploración física de la cavidad bucal. Una visita anual suele ser suficiente en perros jóvenes y en los adultos tal vez sean precisos dos reconocimientos anuales.
4.Eliminación del sarro dental bajo sedación y/o anestesia, cuando sea necesario.-
Ver videos de limpieza de dientes - clic aquí
En conclusión, la colaboración del dueño de la mascota con el veterinario, hará más efectiva la prevención de la higiene bucal y general del perro, lo que de forma directa e indirecta mejorara la calidad de vida de su mascota, tanto desde el aspecto sanitario, como socio-cultural.
fuente: http://www.deperros.org/saludycuidados/cuidado-dental-de-tu-perro.html
Cuidar los dientes de tu perro es muy importante para ayudar a mantener su salud. Mucha gente no se da cuenta de esto y simplemente deja que sus perros pasen toda la vida sin siquiera una simple inspección dental.
El cuidado de los dientes de tu perro debe empezar cuando aún es un cachorro. Esto te permitirá educarlo correctamente para permitir el cepillado y las inspecciones en la boca.
La falta de salud dental puede ocasionar muchos problemas en tu perro, incluyendo caries, infecciones generalizadas cuando una bacteria pasa al torrente sanguíneo o incluso la agresión causada por el dolor y la inflamación.
Por eso, muchos veterinarios recomiendan cepillar diariamente los dientes de tu perro. También es por eso que hoy en día existen varios productos para la higiene oral de los perros, tales como dentífricos especiales para perros, juguetes para limpiar los dientes y cepillos especiales para facilitar la limpieza.
Antes de empezar a cepillar los dientes de tu mascota, debes tener en cuenta que no debes usar productos para humanos, sino productos especiales para perros. Muchos productos elaborados para uso en humanos son dañinos para los perros, así que consulta con el veterinario antes de limpiar los dientes de tu perro. Nunca uses dentífrico para humanos, ya que puede ser dañino para tu perro.
Educar a tu perro para la inspección de rutina y el cepillado dental
Tendrás que educar a tu perro para que permita la inspección rutinaria de su boca y el cepillado de sus dientes. De otra forma, te será imposible realizar estas actividades con frecuencia.
Para enseñarle a tu perro a dejarse revisar y cepillar los dientes, es mejor acostumbrarlo desde cachorro. Simplemente toca su boca con suavidad, sin sujetarla. Cuando él acepte esta manipulación tranquilamente, dale una recompensa de comida.
Poco a poco acostumbra a tu perro a aceptar que metas tus dedos en su boca, recompensándolo con un poquito de comida cada vez que te permita hacerlo. Cuando puedas hacer esto, puedes empezar a frotar sus dientes con un algodón empapado de dentífrico para perros. Estos dentífricos suelen tener un sabor agradable para los perros.
Poco a poco, tu perro aceptará mejor las manipulaciones en su boca. En ese punto, puedes empezar a usar un cepillo de dientes para perros. Asegúrate de usar uno blando y de no frotar demasiado. Quizás te resulte más útil un cepillo "de dedo", que se puede fijar en tu dedo. De esta forma, será más una caricia que un cepillado.
Haz de esta actividad una rutina de cinco minutos cada día hasta que tu cachorro se haya acostumbrado a las inspecciones orales y al cepillado de dientes.
Productos de higiene oral para perros
Existen muchos productos para mantener la salud dental de tu perro. Obviamente, los primeros a mencionar son los cepillos de dientes y los dentífricos para perros. Recuerda que no debes usar productos para humanos porque pueden ser dañinos para tu perro.
Otros productos de limpieza dental para perros, y que son más fáciles de usar, son los juguetes "limpiadores". Éstos son juguetes masticables diseñados especialmente para limpiar los dientes de tu perro. Muchos de ellos vienen en forma de hueso, pero pueden venir en cualquier forma.
También existen otros juguetes, que vienen en forma de cuerdas y que ayudan a mantener la higiene dental de tu perro mediante juegos. Si compras estas cuerdas, no las dejes todo el tiempo con tu perro, ya que podría destrozarlas y tragarse los pedazos. Dáselas solamente cuando puedas supervisar a tu cachorro.
Antes de comprar cualquiera de estos productos de higiene canina, consulta con el veterinario. Él te podrá indicar cuáles son los mejores y más seguros para tu perro.
Limpieza dental en el consultorio veterinario
Aún cuando mantengas en buen estado la salud dental de tu cachorro, llegará un momento en que necesite una limpieza dental. Esta limpieza es similar a la que realizan los dentistas a las personas, pero tu perro deberá estar anestesiado.
La anestesia para estos procedimientos es ligera y, con la tecnología actual, suele ser muy segura. De cualquier manera, es el veterinario quien debe aconsejarte al respecto.
Recuerda, habla con el veterinario para que te asesore mejor y limpie los dientes de tu perro.
Por supuesto....bueno , no se les lavan a las mascotas los dientes todos los días como a nosotros pero sí existen tratamientos preventivos del depósito de sarro dental.
Acaso tu mascota no merece una sonrisa impecable?
Existen distintos tratamientos dependiendo del estado dental del perro, por ejemplo: si el animal ya tiene depósito de sarro dental, caracterizado en general por presentar aliento feo (halitosis), se deberá realizar entonces en principio una limpieza, ésta se realiza muchas veces con sedante y en algunos casos con anestesia, las placas se eliminan a través de ultrasonido o raspadores dentales.
Ver videos de limpieza de dientes - clic aquí
La prevención del sarro dental en las mascotas se basa en limpiezas con líquidos (gel antiplaca) que se aplican 2 ó 3 veces por semana.-
La dieta dura como es el alimento balanceado favorece la limpieza haciendo que el diente penetre en el grano.
Los huesos también ayudan, pero existe cierto riesgo de que al tragar astillas o partes de éste se pueda lastimar al tracto gastrointestinal o bien producir obstrucciones (de riesgo quirúrgico)
Cada 6 meses es conveniente acercar a su amigo de cuatro patas al Veterinario para un control dental completo, además de un examen clínico general. Tu mascota requiere cuidados dentales como vos !
El cuidado dental en el perro
La persistencia de dientes de leche en los perros, la poliodoncia (dientes supernumerarios) y la oligodoncia (falta de dientes) son las tres anomalías genéticas dentarias que se diagnostican con más frecuencia.
Otro grupo importante son la hipoplasia del esmalte, la acromacia, los cuerpos extraños encajados entre los dientes y las fracturas de dientes y caries, con o sin fístula asociada, como enfermedades adquiridas.
No obstante, son sin duda, las periodontopatias las lesiones que lamentablemente ocupan un lugar muy destacado en nuestra rutina clínica diaria.
Las enfermedades de la mucosa bucal del perro, (síndrome gingivitis - periodontitis - placas - sarro dental), es especialmente importante en perros de razas miniatura, pequeños y medianos.-
A pesar de que son los yorkshire terriers, caniches, y cockers los perros de razas puras más afectados de sarro dental, le superan en nuestra casuística los cruza o de raza indefinida, por lo que no se puede entonces hablar de predisposición racial de la "enfermedad del sarro", sino más bien de causas favorecedoras: un cariño mal entendido por parte de sus dueños que le permiten "picoteos", o una dieta blanda incorrecta y una carencia total de higiene dental profiláctica.
Entre los perros cazadores en cuya dieta figura el pan duro y los huesos grandes, y entre los perros de guardia y defensa, que a menudo ejercitan su dentadura, raramente diagnosticamos sarro dental. Ello quiere decir que los alimentos del perro deben ser abrasivos, para que a la vez que los nutren les permita mantener una dentadura sana, y es por lo que aconsejamos a nuestros clientes acostumbren a sus perros a alimentos balanceados secos, en lugar de comidas húmedas, y a que traten de eliminar los caprichos en forma de aperitivos que además favorecen la obesidad y otras enfermedades orgánicas.
De verdad, preferimos hacer un chequeo periódico con una limpieza de boca superficial mediante sedación, que el tener que someter al paciente a una limpieza de boca profunda bajo anestesia general con extracción de piezas dentarias infectadas y no funcionales.
Desgraciadamente el propietario de los perros suele solicitar nuestros servicios clínicos veterinarios cuando el olor de boca de su perro es insoportable, cuando el aflojamiento de los dientes le provoca dolor que le impide comer con normalidad, o cuando cambia el carácter de su compañero, que se torna triste y apático o agresivo.
Otras veces somos nosotros los que tenemos que hacerle notar lo evidente en el transcurso de un reconocimiento previo a la vacunación, ya que el primer signo de alarma, la inflamación y enrojecimiento de la encía, en lugar del color rosado normal, suele pasar desapercibido para el dueño.
Bacterias, hongos, restos de comidas, detritus, minerales de la saliva, se acumulan sobre la superficie dental de la mascota produciendo sarro dental, con reacción inflamatoria de las encías (gingivitis) y su sucesivo depósito forma las placas, que destruyen las adherencias de las encías al hueso, con lo que se originan bolsas en la encía, alcanzando la inflamación las capas más profundas, con destrucción del periodoncio (periodontitis) con aflojamiento y caídas de las piezas dentarias.
Microscópicamente, el sarro dental puede ser de color amarillo, pardo, verde o pardo negruzco, de aspecto muy desagradable; la halitosis (mal aliento) debe ser señal de alarma, ya que a veces el sarro no es visible sin ayuda de colorantes especiales o bien simplemente con localización oculta o subgingival.
Los dientes que más se afectan en los perros por el sarro dental son los caninos, premolares 3 y 4 y molar 1.
No hay que olvidar que la complicación secundaria con úlceras bucales, estomatitis, artritis, nefritis y endocarditis bacteriana son frecuentes, por lo que el tratamiento de elección es la eliminación del sarro dental.
El tratamiento odontológico preferido por nuestro equipo veterinario es la eliminación del sarro dental mediante ultrasonidos, con extracción de las piezas dentarias no funcionales y realización simultánea de Gingivectomía.
Lógicamente lo ideal sería no tener que llegar a este extremo. El objetivo de esta cartilla es concienciar a los propietarios de mascotas de que el mantenimiento de la salud bucal es de suma importancia, ya que con ello mejora el bienestar general, evita la halitosis, se conserva la dentición durante toda la vida y se previenen otras enfermedades sistémicas.
El cuidado dental en perros se apoya en cuatro puntos profilácticos básicos:
1. Ayudar a los mecanismos naturales autolimpiadores de la cavidad bucal, que son la sialorrea, los movimientos linguales y la ingestión de comidas, mediante dietas duras a base alimento balanceado seco, facilitar un hueso grande (que no pueda romper) o "huesos" de cuero fuerte. La idea es que el perro tiene que masticar, usar su dentadura.
2. Limpieza de dientes con pastas dentífricas especiales para perros, aplicada con cepillo de dientes pequeño y de cerdas suaves. Ello requiere adiestramiento y paciencia, pero se consigue que el cachorro se acostumbre a partir de los 6 meses de edad, siendo suficiente como preventivo el cepillado 3 veces a la semana.
3.Visita regular al veterinario para un chequeo periódico, que incluya la exploración física de la cavidad bucal. Una visita anual suele ser suficiente en perros jóvenes y en los adultos tal vez sean precisos dos reconocimientos anuales.
4.Eliminación del sarro dental bajo sedación y/o anestesia, cuando sea necesario.-
Ver videos de limpieza de dientes - clic aquí
En conclusión, la colaboración del dueño de la mascota con el veterinario, hará más efectiva la prevención de la higiene bucal y general del perro, lo que de forma directa e indirecta mejorara la calidad de vida de su mascota, tanto desde el aspecto sanitario, como socio-cultural.
fuente: http://www.deperros.org/saludycuidados/cuidado-dental-de-tu-perro.html
Parte 9. monografía
Los deportes caninos son, como su nombre lo indica, deportes en los que participan perros.
Aunque no son tan conocidos como otros deportes en los que participan animales (como el hipismo, que no tiene nada que ver con los hippies sino con los caballos) son apasionantes y muy divertidos.
En esta sección podrás aprender sobre los diferentes deportes caninos: de qué se trata cada uno de ellos, las reglas, el equipo necesario, el tipo de entrenamiento que necesita un perro para participar, cómo saber si tu perro es apto para alguno de estos deportes... en fin todo lo que necesites saber.
Así que no te quedes de brazos cruzados. Elige el deporte canino que más te guste, aprende sobre él y empieza a practicar con tu perro. Quizás seas el próximo campeón.
Artículos sobre deportes caninos
Los perros de schutzhund - ¿peligrosos o confiables? Aunque el schutzhund es un deporte, mucha gente considera que los perros de schutzhund son peligrosos porque son entrenados para ataque. Los practicantes de este deporte canino opinan lo contrario y dicen que los perros de schutzhund son seguros y estables.
Agility. El agility es el deporte canino que más popularidad ha cobrado en los últimos años. Es como una variante canina de las pruebas de equitación y, de hecho, su creador era una aficionado a las pruebas hípicas.
Historia del agility. Creado como una distracción para los intermedios de la prestigiosa exposición canina "Crufts", el agility pronto se convirtió en un nuevo deporte. Hoy en día es uno de los deportes caninos más populares. Conoce su historia.
La competencia de agility. Si te interesa incursionar en el agility, debes conocer cómo son las competencias de este fascinante deporte canino. En este artículo te explicamos en qué consiste una competencia de agility y cómo se definen las categorías.
Los obstáculos de agility. Conoce las características y especificaciones de los obstáculos de agility.
Schutzhund. Uno de los deportes caninos más antiguos y populares, el schutzhund exige mucha concentración, esfuerzo y colaboración entre el perro y su guía. Conoce este deporte de perros.
Secciones del Schutzhund. Las tres secciones del schutzhund son: obediencia, rastreo y protección. En este artículo te explicamos en qué consiste cada una de esas secciones.
Freestyle canino: baila con tu perro. El freestyle canino o dog dancing es uno de los deportes caninos más recientes, sino el más reciente. Fascinante y cautivador, consiste en presentar una coreografía musical entre perro y dueño. Es uno de los deportes caninos más difíciles ya que lleva al extremo la creatividad y las habilidades de los adiestradores.
fuente: http://www.deperros.org/deportes/index.html
Aunque no son tan conocidos como otros deportes en los que participan animales (como el hipismo, que no tiene nada que ver con los hippies sino con los caballos) son apasionantes y muy divertidos.
En esta sección podrás aprender sobre los diferentes deportes caninos: de qué se trata cada uno de ellos, las reglas, el equipo necesario, el tipo de entrenamiento que necesita un perro para participar, cómo saber si tu perro es apto para alguno de estos deportes... en fin todo lo que necesites saber.
Así que no te quedes de brazos cruzados. Elige el deporte canino que más te guste, aprende sobre él y empieza a practicar con tu perro. Quizás seas el próximo campeón.
Artículos sobre deportes caninos
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Historia del agility. Creado como una distracción para los intermedios de la prestigiosa exposición canina "Crufts", el agility pronto se convirtió en un nuevo deporte. Hoy en día es uno de los deportes caninos más populares. Conoce su historia.
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Schutzhund. Uno de los deportes caninos más antiguos y populares, el schutzhund exige mucha concentración, esfuerzo y colaboración entre el perro y su guía. Conoce este deporte de perros.
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fuente: http://www.deperros.org/deportes/index.html
Parte 8. monografía
Alimentación.
Si queremos que el perro nos dure mucho tiempo, y que esté sano, hay que comenzar por darle bien de comer. Esto no significa darle de comer hasta reventar: hay que tener en cuenta la calidad y la cantidad de lo que come, exactamente igual que haríamos para con una persona.
Antiguamente se consideraba al perro como poco más que el “cubo de la basura” de la cocina. Es cierto que un perro se come todo (o casi todo) lo que le den sus amos, pero una alimentación a base de sobras no es exactamente lo mejor que se le puede dar.
Tan malo como que viva de sobras, es darle solo carne y huesos. El aparato digestivo de un perro es el de un animal carnívoro. Sin embargo, la convivencia con los humanos ha hecho que se adapten a una dieta mucho más variada, y hoy en día necesitan algo más que carne.
Como esto no es una enciclopedia culinaria canina, no entraremos en detalles de elaboración de menús ni descripción de dietas. Lo que vamos a hacer es listar una serie de detalles a tener en cuenta, y algunos consejos útiles.
No hace falta complicarse con el menú. Hoy se pueden encontrar en los comercios suficiente cantidad de piensos que ya están pensados para que el perro esté bien alimentado. No tengas reparos en preguntar a tu veterinario favorito, o mejor aún, al criador que te ha vendido el perro (si le has conseguido de esta forma). Ellos te aconsejarán bien en base a su experiencia. Si el perro es de raza, es más interesante hablar con el criador (esto es mi opinión personal), ya que suele tener conocimientos más detallados acerca de esa raza de perro, y te puede aconsejar si es conveniente añadir algún tipo de complemento al pienso, de acuerdo con las características del perro en cuestión.
Dale siempre de comer a la misma hora. Un perro sano funciona como un reloj y te ayudará a controlar el cuando realiza sus necesidades. De esta forma puedes organizar el día (comidas y paseos) con más facilidad.
Tan malo es darle demasiada comida como demasiada poca. Además, el tipo y cantidad de comida que se le ha de dar varía con su edad y su desarrollo. Pregunta al criador o al veterinario.
No le dejes nunca el plato lleno a rebosar para que coma cuanto le venga en gana, porque un perro gordo ya no adelgaza jamás, y le acortas la vida. Además siempre es bueno que se quede con “un poquito” de hambre (tendrás un perro más alerta y despierto) pero sin que esté famélico (porque se largará con el primero que le dé algo de comer).
Enseñale a comer como es debido. Ponle la comida en el plato, y si se hace el remolón, a los 15 minutos se la quitas (sin compasión). Aprenderá a comer sin entretenerse.
La ración diaria, es conveniente repartirsela en tres comidas (a los cachorros) y en dos (a los adultos). Es normal que en el caso de los adultos se les dé una sola comida diaria, pero yo le encuentro pocas ventajas y bastantes inconvenientes. Con una sola comida, de una a la siguiente pasan 24 horas en las que el animal no prueba bocado, y en el rato de después de comer tiene el estómago lleno hasta los topes, con lo que aumenta el riesgo de torsión gástrica, sobre todo si es un perro grande.
El perro siempre ha de tener a mano agua fresca y limpia. En verano, a veces, es conveniente racionarsela un poco, pues si bebe en exceso le puede provocar diarreas (la forma de saber que el perro está bebiendo demasiado es cuando necesitas una fregona en vez de un papel de periódico, para recoger sus deposiciones).
No debe darsele comida fuera de horario, o siempre estará pidiendo. Y jamás se le debe dar comida de la nuestra mientras estamos en la mesa, menos aún si es un cachorrillo. Hacerlo, causa dos problemas: 1) siempre estará pidiendo cada vez que te sientes a comer (y ya no le quitas la costumbre en la vida), 2) es muy probable que rechace su comida; si comer de tu plato le gusta, dirá en adelante que “el pienso, te lo comes tú”. Y para quitarle esta costumbre tendrás que hacerle pasar hambre.
Si el perro está sano y no ha cogido malas costumbres, el hecho de que no coma, o solo coma parte de lo que le dejas en el plato, puede deberse a estas causas:
Ya está saciado. Basta con reducirle un poco la ración diaria para arreglar el problema. Se sabe que es este el caso, si aparte del hecho de no comer, el perro sigue estando alegre y activo.
El perro "sabe" que ha comido lo suficiente, en relación al ejercicio que hace. Posiblemente le paseas poco, y el perro deja de comer, instintivamente, cuando ya ha satisfecho sus necesidades.
Hace mucho calor. Si es este el caso, no le obligues a comer, o ponle la comida después del atardecer, cuando el calor disminuya.
Está aburrido de la comida. A veces pasa. Puedes “condimentarsela” un poco, por ejemplo, mezclandole con la comida media sardina en aceite (de lata). Si come como una fiera, es que ya estaba harto de que la comida siempre tenga el mismo sabor.
Está enfermo. Normalmente habrá otras señales adicionales, además de la falta de apetito. Vigilalé.
Cuando debas cambiarle el tipo de comida (por ejemplo, de pienso para cachorros a pienso para adultos) no lo hagas de golpe sino gradualmente, mezclando ambos tipos de comida y variando la proporción de la mezcla, poco a poco, hasta el nuevo tipo de comida.
Si un día se te antoja darle carne en vez de su pienso (no te lo aconsejo, pero tu sabrás), no se la des nunca cruda. Cuecela un poco, al menos. Evitarás problemas digestivos por la falta de costumbre, además de eliminar el riesgo de parásitos. Recuerda además que la carne cruda le deja un aliento asqueroso y le provoca ventosidades, que luego tendrás que aguantar. Y recuerda que la próxima vez que le pongas el pienso va a decir que “pa’ tí”.
Puedes darle huesos para roer, de vez en cuando (no muy a menudo o tomará exceso de calcio y a la larga tendrá problemas). Dale huesos grandes: la rodilla de ternera es ideal, despues de cocerla un poco (hasta puedes aprovechar tú el caldo, para una sopa). Huesos pequeños (de pollo, de conejo...) no se los des nunca, los astillará y tragará casi enteros. Si no se le atraviesan en la garganta, lo cual implicará visita al veterinario de urgencias, sufrirá después cuando vaya a defecar.
fuente: http://www.gorinkai.com/webppa/alimcuid.htm
Si queremos que el perro nos dure mucho tiempo, y que esté sano, hay que comenzar por darle bien de comer. Esto no significa darle de comer hasta reventar: hay que tener en cuenta la calidad y la cantidad de lo que come, exactamente igual que haríamos para con una persona.
Antiguamente se consideraba al perro como poco más que el “cubo de la basura” de la cocina. Es cierto que un perro se come todo (o casi todo) lo que le den sus amos, pero una alimentación a base de sobras no es exactamente lo mejor que se le puede dar.
Tan malo como que viva de sobras, es darle solo carne y huesos. El aparato digestivo de un perro es el de un animal carnívoro. Sin embargo, la convivencia con los humanos ha hecho que se adapten a una dieta mucho más variada, y hoy en día necesitan algo más que carne.
Como esto no es una enciclopedia culinaria canina, no entraremos en detalles de elaboración de menús ni descripción de dietas. Lo que vamos a hacer es listar una serie de detalles a tener en cuenta, y algunos consejos útiles.
No hace falta complicarse con el menú. Hoy se pueden encontrar en los comercios suficiente cantidad de piensos que ya están pensados para que el perro esté bien alimentado. No tengas reparos en preguntar a tu veterinario favorito, o mejor aún, al criador que te ha vendido el perro (si le has conseguido de esta forma). Ellos te aconsejarán bien en base a su experiencia. Si el perro es de raza, es más interesante hablar con el criador (esto es mi opinión personal), ya que suele tener conocimientos más detallados acerca de esa raza de perro, y te puede aconsejar si es conveniente añadir algún tipo de complemento al pienso, de acuerdo con las características del perro en cuestión.
Dale siempre de comer a la misma hora. Un perro sano funciona como un reloj y te ayudará a controlar el cuando realiza sus necesidades. De esta forma puedes organizar el día (comidas y paseos) con más facilidad.
Tan malo es darle demasiada comida como demasiada poca. Además, el tipo y cantidad de comida que se le ha de dar varía con su edad y su desarrollo. Pregunta al criador o al veterinario.
No le dejes nunca el plato lleno a rebosar para que coma cuanto le venga en gana, porque un perro gordo ya no adelgaza jamás, y le acortas la vida. Además siempre es bueno que se quede con “un poquito” de hambre (tendrás un perro más alerta y despierto) pero sin que esté famélico (porque se largará con el primero que le dé algo de comer).
Enseñale a comer como es debido. Ponle la comida en el plato, y si se hace el remolón, a los 15 minutos se la quitas (sin compasión). Aprenderá a comer sin entretenerse.
La ración diaria, es conveniente repartirsela en tres comidas (a los cachorros) y en dos (a los adultos). Es normal que en el caso de los adultos se les dé una sola comida diaria, pero yo le encuentro pocas ventajas y bastantes inconvenientes. Con una sola comida, de una a la siguiente pasan 24 horas en las que el animal no prueba bocado, y en el rato de después de comer tiene el estómago lleno hasta los topes, con lo que aumenta el riesgo de torsión gástrica, sobre todo si es un perro grande.
El perro siempre ha de tener a mano agua fresca y limpia. En verano, a veces, es conveniente racionarsela un poco, pues si bebe en exceso le puede provocar diarreas (la forma de saber que el perro está bebiendo demasiado es cuando necesitas una fregona en vez de un papel de periódico, para recoger sus deposiciones).
No debe darsele comida fuera de horario, o siempre estará pidiendo. Y jamás se le debe dar comida de la nuestra mientras estamos en la mesa, menos aún si es un cachorrillo. Hacerlo, causa dos problemas: 1) siempre estará pidiendo cada vez que te sientes a comer (y ya no le quitas la costumbre en la vida), 2) es muy probable que rechace su comida; si comer de tu plato le gusta, dirá en adelante que “el pienso, te lo comes tú”. Y para quitarle esta costumbre tendrás que hacerle pasar hambre.
Si el perro está sano y no ha cogido malas costumbres, el hecho de que no coma, o solo coma parte de lo que le dejas en el plato, puede deberse a estas causas:
Ya está saciado. Basta con reducirle un poco la ración diaria para arreglar el problema. Se sabe que es este el caso, si aparte del hecho de no comer, el perro sigue estando alegre y activo.
El perro "sabe" que ha comido lo suficiente, en relación al ejercicio que hace. Posiblemente le paseas poco, y el perro deja de comer, instintivamente, cuando ya ha satisfecho sus necesidades.
Hace mucho calor. Si es este el caso, no le obligues a comer, o ponle la comida después del atardecer, cuando el calor disminuya.
Está aburrido de la comida. A veces pasa. Puedes “condimentarsela” un poco, por ejemplo, mezclandole con la comida media sardina en aceite (de lata). Si come como una fiera, es que ya estaba harto de que la comida siempre tenga el mismo sabor.
Está enfermo. Normalmente habrá otras señales adicionales, además de la falta de apetito. Vigilalé.
Cuando debas cambiarle el tipo de comida (por ejemplo, de pienso para cachorros a pienso para adultos) no lo hagas de golpe sino gradualmente, mezclando ambos tipos de comida y variando la proporción de la mezcla, poco a poco, hasta el nuevo tipo de comida.
Si un día se te antoja darle carne en vez de su pienso (no te lo aconsejo, pero tu sabrás), no se la des nunca cruda. Cuecela un poco, al menos. Evitarás problemas digestivos por la falta de costumbre, además de eliminar el riesgo de parásitos. Recuerda además que la carne cruda le deja un aliento asqueroso y le provoca ventosidades, que luego tendrás que aguantar. Y recuerda que la próxima vez que le pongas el pienso va a decir que “pa’ tí”.
Puedes darle huesos para roer, de vez en cuando (no muy a menudo o tomará exceso de calcio y a la larga tendrá problemas). Dale huesos grandes: la rodilla de ternera es ideal, despues de cocerla un poco (hasta puedes aprovechar tú el caldo, para una sopa). Huesos pequeños (de pollo, de conejo...) no se los des nunca, los astillará y tragará casi enteros. Si no se le atraviesan en la garganta, lo cual implicará visita al veterinario de urgencias, sufrirá después cuando vaya a defecar.
fuente: http://www.gorinkai.com/webppa/alimcuid.htm
Parte 7. monografía
Higiene.
En esta sección se indican los cuidados habituales que hay que darle al perro, en el aspecto de la higiene. Si se practican con regularidad se evitarán problemas mayores, que en casos extremos podrían agravarse y llegar a precisar atención veterinaria o, peor aún, ser fuente de contagio de enfermedades a las personas que viven con el perro.
Ojos.
El principal problema es que se ensucian (sobre todo si el perro vive en la ciudad, a causa de la contaminación). Normalmente, esta suciedad se elimina en forma de legañas, que se le pueden limpiar con un paño húmedo. No hay que dejar que se acumulen hasta que al perro le molesten tanto que se frote con la pata.
En perros viejos, o a causa de una enfermedad o lesión, puede haber dificultades para mantener la humedad del ojo. En este caso conviene hacer una limpieza regularmente, previa consulta al veterinario para que indique el producto a usar adecuado.
Orejas.
Si se acumula cerumen hay que quitarlo cuidadosamente, tal como haríamos en el caso de una persona. Pero hay que hacerlo con mucho más cuidado, ya que por la forma de las orejas del perro, si simplemente soltamos las escamas de cera, caerán al interior, pudiendole dañar el conducto auditivo. Si no estamos seguros de cómo hacerlo es mejor dejarlo en manos de un profesional.
Hay que prestar atención especial a los perros de razas que tienen las orejas caidas, que además de acumular la suciedad "normal", pueden convertirse en nidos de parásitos.
Dientes.
Hay que controlarlos para evitar la aparición de caries. De entrada, el perro no debería comer jamás dulces, azucar o chocolate.Si aparecen caries, sarro, o por accidente se rompe un diente, hay que visitar al veterinario de inmediato.
A nivel más cotidiano, basta con darle regularmente trozos de pan duro y seco. Al masticarlo, el perro hace su propia limpieza. También se le pueden cepillar los dientes con un dentífrico o bicarbonato (si se deja... posiblemente decidas que el pan duro es una opción mucho mejor ;-)
Uñas.
A un perro que vive en el campo, se le desgastarán naturalmente. Si estamos en la ciudad es más complicado. Lo más probable es que le crezcan hasta el punto de resultar molestas para él y para las personas con las que convive, y en el peor de los casos dificultan sus andares. Por todo ello resultará imprescindible cortarselas, pero es una tarea muy delicada (no son como las de las personas), por lo que es conveniente acudir al veterinario.
Pelo.
Dependiendo de la raza, basta un cepillado, o es necesario visitar al peluquero. En perros de pastor alemán conviene hacerle un cepillado a la semana, para quitarle pelos muertos y polvo. La grasa natural que el perro segrega bastará, junto con ese cepillado, para que mantenga el pelo limpio y brillante. En el periodo de muda (normalmente va parejo a los cambios de estación: pelo de verano y pelo de invierno) hay que aumentar la frecuencia del cepillado.
El cepillo ha de ser tal que arrastre los pelos sueltos, pero no llegue a arrancar pelo por si mismo.
Baños.
El baño debe darse un par de veces al año, como máximo, y nunca a cachorros de menos de seis meses. El cepillado periódico y la propia secreción grasa del perro sirven para mantenerle limpio el resto del tiempo. El baño sirve para quitarle malos olores, colaborar en la caida del pelo viejo, y eliminar parásitos.
El agua no ha de estar ni muy fría ni muy caliente (a unos 38º como máximo), y ha de usarse jabón neutro o champú para perros. Debe evitarse que le entre agua en ojos y orejas. También hay que evitar que el perro se enfríe mientras está aún mojado, por lo que se le debe secar bién, con una toalla o un secador (cuidando de no quemarle el pelo).
Si el perro se moja accidentalmente (por ejemplo con lluvia), hay que meterle en casa lo antes posible y secarle bien, y si es posible, manteniendole en movimiento. Esto vale también mientras se está mojando: no hay que permitir que se quede quieto hasta que se le pueda secar.
Eliminación de parásitos externos.
Los problemas y enfermedades que causan los parásitos externos se tratan en las páginas de salud. Aquí tan solo se indican algunos trucos para tratar con esos huéspedes indeseados.
Pulgas.
Un indicio de que hay pulgas es que el perro se rasca a menudo. Si se da el caso hay que mirar a ver si se las vé. En caso afirmativo, no hay más remedio que usar un insecticida. También puede ser conveniente dar al perro un baño con alguna loción antiparásitos. No hay que olvidar desinfectar los lugares de la casa donde el perro se tumba habitualmente, ni cualquier otra cosa que use (mantas, etc...). Los collares antiparásitos suelen ser una buena prevención, pero tienen una duración limitada, por lo que es conveniente leer bien las instrucciones.
Garrapatas.
Se adhieren a la piel más fina del perro (orejas, axilas e ingles), por lo que conviene revisar periódicamente estas zonas y sus alrededores. Nunca deben arrancarse, ya que se rompen, dejando su "cabeza" en el interior de la piel del perro, y pueden provocarle infecciones. Hay muchas formas diferentes que sirven para eliminar las garrapatas. Personalmente, mi favorita es esta: usando vaselina, cubrir la garrapata absolutamente (no hay que tener miedo de tocarla con los dedos, la parte que "muerde" está dentro del perro). Hay que dejarla bien cubierta. De este modo, se tapan los poros por donde respira, lo que la obliga a soltarse por si misma y no se le causan heridas al perro. Unos instantes después de haberla cubierto bien, se la sujeta con unas pinzas (sirven unas de depilar), y se dejará llevar. No debe tirarsela a la basura, pues sobrevivirá. Hay que liquidarla bien (si decides hacerlo aplastandola, ten cuidado, porque posiblemente esté llena de la sangre que ha chupado al perro y manchará).
Piojos.
Se dan con menos frecuencia que las pulgas, y normalmente solo en perros callejeros. De todas formas se contagian, también a las personas, por lo que hay que eliminarlos sin contemplaciones. Sirven los mismos consejos que para el caso de las pulgas (uso de insecticidas adecuados, baño antiparásitos, y desinfección del entorno del perro).
Parásitos de la sarna.
Son varios grupos de parásitos diferentes. Normalmente no se pueden detectar hasta que la enfermedad se ha producido, por lo que se necesita intervención del veterinario. Hasta que éste interviene, limpiar la piel con un antiseptico.
Higiene y cuidados en la calle.
La calle es el lugar donde nuestro perro se lo pasa mejor, pero también donde están los mayores riesgos para su salud. Por tanto, conviene tomar algunas precauciones.
Por supuesto, no se trata de sacar a pasear al perro encerrado en una burbuja. Tan solo hay que controlar algunos detalles, cosa que se puede hacer fácilmente y sin tener que dedicar una atención excesiva. El paseo ha de ser una actividad placentera, tanto para el perro como para el amo, y si se presta atención, se evitarán problemas. Por otro lado, los consejos de la siguiente lista son fáciles de seguir, y acabarán convirtiendose en una actitud inconsciente por nuestra parte, de modo que tampoco requieren un gran esfuerzo. Veamos:
En cachorros recién destetados (lo que suele significar recién adquiridos) hay que evitar el paseo y el contacto con otros perros hasta que el veterinario les haya puesto su primer lote de vacunas, como mínimo. Es un periodo en el cual su organismo practicamente no tiene defensas.
Posibles fuentes de contagio de enfermedades son las deposiciones de otros perros. La orina y heces de otros perros serán tan "sanas" como el perro que las haya producido. Ya que, evidentemente, no podemos saber el estado de ese otro perro, hay que evitar riesgos. Dicho claramente: hay que quitar al perro la costumbre de hurgar ahí.
Es difícil. Por instinto el perro olfatea orines y deposiciones, ya que le dan muchisima información acerca del otro animal. En principio, el que olisquee no es problema. Lo que hay que evitar es la tendencia a lamer. Esto puede conseguirse en la mayoría de los casos "castigandole" al primer lametón. De todas formas, si tu perro es macho y olfatea orina de una hembra en celo, no hay educación que valga y habrá que apartar al perro por la fuerza.
Peor aún son las basuras. Nunca se le debe dejar hurgar en ellas. En este caso, el riesgo para el perro no es mayor que en el caso anterior, pero si lo es para las personas. La hidatidosis es una enfermedad parasitaria, que al perro no le afecta, en tanto que solo transporta los parásitos en un momento de su ciclo de vida, pero luego lo contagia a las personas, para las cuales puede llegar a ser mortal. Además de las basuras, el perro puede ingerir los parásitos a traves de las heces de otro perro infectado, con lo que volvemos al caso anterior.
En la ciudad, el perro siempre debería de ir atado. No es solo cuestión de cumplir las ordenanzas legales (que lo exigen). Es que solo si el perro va atado podremos intervenir rápidamente, mediante un tirón de la correa, para apartarle de basuras, heces, etc, y para evitar que el perro salga corriendo si algo le llama la atención (un gato, otro perro, un niño jugando...) y evitar accidentes. Recordemos que si el perro iba suelto y salta y cruza la calle y es atropellado, la culpa no será de nadie más que de nosotros.
Por instinto, un perro macho adulto tendrá tendencia a pelearse con otros machos, y a intentar montar a cualquier hembra que se lo permita. Una hembra, pese a ser menos agresiva, también puede querer pelarse con otras hembras, y si está en celo, dejarse montar por un macho. Solo si van atados les podremos controlar de inmediato. En el caso de que estas situaciones se produzcan (por algún motivo no se han podido evitar), esto es lo que se debe hacer:
Pelea: Hay que armarse de valor e intentar separarlos. Si uno de los dos animales es muy inferior, se someterá rápidamente y no habrá más problemas. Pero como ambos sean dominantes, la pelea es "a por todas", y puede acabar muy mal.
Monta: No hay nada que hacer. Hay que esperar a que terminen y se separen por si mismos. El motivo es que, por circunstancias anatómicas, el macho no puede salir hasta que ha terminado. Si se intenta separarlos por la fuerza hay un riesgo muy alto de causar lesiones permanentes tanto al macho (afectando a su aparato reproductor) como a la hembra (desde desgarros, hasta rotura del hueso pelviano).
En una hembra en celo, hay que limitar el paseo al tiempo mínimo imprescindible. Esto solo dura unos días, y se evita el riesgo de que se produzca una monta indeseada, por no hablar de que la van a perseguir todos los perros y puede acabar asustandose.
Si sacamos al perro a un parque donde hay cesped y se le puede dejar suelto, no hay que olvidar, cuando entremos de nuevo en casa, hacerle una pequeña revisión en busca de garrapatas. Hay que hacer esto también si ha estado jugando con otros perros.
fuente: http://www.gorinkai.com/webppa/alimcuid.htm
En esta sección se indican los cuidados habituales que hay que darle al perro, en el aspecto de la higiene. Si se practican con regularidad se evitarán problemas mayores, que en casos extremos podrían agravarse y llegar a precisar atención veterinaria o, peor aún, ser fuente de contagio de enfermedades a las personas que viven con el perro.
Ojos.
El principal problema es que se ensucian (sobre todo si el perro vive en la ciudad, a causa de la contaminación). Normalmente, esta suciedad se elimina en forma de legañas, que se le pueden limpiar con un paño húmedo. No hay que dejar que se acumulen hasta que al perro le molesten tanto que se frote con la pata.
En perros viejos, o a causa de una enfermedad o lesión, puede haber dificultades para mantener la humedad del ojo. En este caso conviene hacer una limpieza regularmente, previa consulta al veterinario para que indique el producto a usar adecuado.
Orejas.
Si se acumula cerumen hay que quitarlo cuidadosamente, tal como haríamos en el caso de una persona. Pero hay que hacerlo con mucho más cuidado, ya que por la forma de las orejas del perro, si simplemente soltamos las escamas de cera, caerán al interior, pudiendole dañar el conducto auditivo. Si no estamos seguros de cómo hacerlo es mejor dejarlo en manos de un profesional.
Hay que prestar atención especial a los perros de razas que tienen las orejas caidas, que además de acumular la suciedad "normal", pueden convertirse en nidos de parásitos.
Dientes.
Hay que controlarlos para evitar la aparición de caries. De entrada, el perro no debería comer jamás dulces, azucar o chocolate.Si aparecen caries, sarro, o por accidente se rompe un diente, hay que visitar al veterinario de inmediato.
A nivel más cotidiano, basta con darle regularmente trozos de pan duro y seco. Al masticarlo, el perro hace su propia limpieza. También se le pueden cepillar los dientes con un dentífrico o bicarbonato (si se deja... posiblemente decidas que el pan duro es una opción mucho mejor ;-)
Uñas.
A un perro que vive en el campo, se le desgastarán naturalmente. Si estamos en la ciudad es más complicado. Lo más probable es que le crezcan hasta el punto de resultar molestas para él y para las personas con las que convive, y en el peor de los casos dificultan sus andares. Por todo ello resultará imprescindible cortarselas, pero es una tarea muy delicada (no son como las de las personas), por lo que es conveniente acudir al veterinario.
Pelo.
Dependiendo de la raza, basta un cepillado, o es necesario visitar al peluquero. En perros de pastor alemán conviene hacerle un cepillado a la semana, para quitarle pelos muertos y polvo. La grasa natural que el perro segrega bastará, junto con ese cepillado, para que mantenga el pelo limpio y brillante. En el periodo de muda (normalmente va parejo a los cambios de estación: pelo de verano y pelo de invierno) hay que aumentar la frecuencia del cepillado.
El cepillo ha de ser tal que arrastre los pelos sueltos, pero no llegue a arrancar pelo por si mismo.
Baños.
El baño debe darse un par de veces al año, como máximo, y nunca a cachorros de menos de seis meses. El cepillado periódico y la propia secreción grasa del perro sirven para mantenerle limpio el resto del tiempo. El baño sirve para quitarle malos olores, colaborar en la caida del pelo viejo, y eliminar parásitos.
El agua no ha de estar ni muy fría ni muy caliente (a unos 38º como máximo), y ha de usarse jabón neutro o champú para perros. Debe evitarse que le entre agua en ojos y orejas. También hay que evitar que el perro se enfríe mientras está aún mojado, por lo que se le debe secar bién, con una toalla o un secador (cuidando de no quemarle el pelo).
Si el perro se moja accidentalmente (por ejemplo con lluvia), hay que meterle en casa lo antes posible y secarle bien, y si es posible, manteniendole en movimiento. Esto vale también mientras se está mojando: no hay que permitir que se quede quieto hasta que se le pueda secar.
Eliminación de parásitos externos.
Los problemas y enfermedades que causan los parásitos externos se tratan en las páginas de salud. Aquí tan solo se indican algunos trucos para tratar con esos huéspedes indeseados.
Pulgas.
Un indicio de que hay pulgas es que el perro se rasca a menudo. Si se da el caso hay que mirar a ver si se las vé. En caso afirmativo, no hay más remedio que usar un insecticida. También puede ser conveniente dar al perro un baño con alguna loción antiparásitos. No hay que olvidar desinfectar los lugares de la casa donde el perro se tumba habitualmente, ni cualquier otra cosa que use (mantas, etc...). Los collares antiparásitos suelen ser una buena prevención, pero tienen una duración limitada, por lo que es conveniente leer bien las instrucciones.
Garrapatas.
Se adhieren a la piel más fina del perro (orejas, axilas e ingles), por lo que conviene revisar periódicamente estas zonas y sus alrededores. Nunca deben arrancarse, ya que se rompen, dejando su "cabeza" en el interior de la piel del perro, y pueden provocarle infecciones. Hay muchas formas diferentes que sirven para eliminar las garrapatas. Personalmente, mi favorita es esta: usando vaselina, cubrir la garrapata absolutamente (no hay que tener miedo de tocarla con los dedos, la parte que "muerde" está dentro del perro). Hay que dejarla bien cubierta. De este modo, se tapan los poros por donde respira, lo que la obliga a soltarse por si misma y no se le causan heridas al perro. Unos instantes después de haberla cubierto bien, se la sujeta con unas pinzas (sirven unas de depilar), y se dejará llevar. No debe tirarsela a la basura, pues sobrevivirá. Hay que liquidarla bien (si decides hacerlo aplastandola, ten cuidado, porque posiblemente esté llena de la sangre que ha chupado al perro y manchará).
Piojos.
Se dan con menos frecuencia que las pulgas, y normalmente solo en perros callejeros. De todas formas se contagian, también a las personas, por lo que hay que eliminarlos sin contemplaciones. Sirven los mismos consejos que para el caso de las pulgas (uso de insecticidas adecuados, baño antiparásitos, y desinfección del entorno del perro).
Parásitos de la sarna.
Son varios grupos de parásitos diferentes. Normalmente no se pueden detectar hasta que la enfermedad se ha producido, por lo que se necesita intervención del veterinario. Hasta que éste interviene, limpiar la piel con un antiseptico.
Higiene y cuidados en la calle.
La calle es el lugar donde nuestro perro se lo pasa mejor, pero también donde están los mayores riesgos para su salud. Por tanto, conviene tomar algunas precauciones.
Por supuesto, no se trata de sacar a pasear al perro encerrado en una burbuja. Tan solo hay que controlar algunos detalles, cosa que se puede hacer fácilmente y sin tener que dedicar una atención excesiva. El paseo ha de ser una actividad placentera, tanto para el perro como para el amo, y si se presta atención, se evitarán problemas. Por otro lado, los consejos de la siguiente lista son fáciles de seguir, y acabarán convirtiendose en una actitud inconsciente por nuestra parte, de modo que tampoco requieren un gran esfuerzo. Veamos:
En cachorros recién destetados (lo que suele significar recién adquiridos) hay que evitar el paseo y el contacto con otros perros hasta que el veterinario les haya puesto su primer lote de vacunas, como mínimo. Es un periodo en el cual su organismo practicamente no tiene defensas.
Posibles fuentes de contagio de enfermedades son las deposiciones de otros perros. La orina y heces de otros perros serán tan "sanas" como el perro que las haya producido. Ya que, evidentemente, no podemos saber el estado de ese otro perro, hay que evitar riesgos. Dicho claramente: hay que quitar al perro la costumbre de hurgar ahí.
Es difícil. Por instinto el perro olfatea orines y deposiciones, ya que le dan muchisima información acerca del otro animal. En principio, el que olisquee no es problema. Lo que hay que evitar es la tendencia a lamer. Esto puede conseguirse en la mayoría de los casos "castigandole" al primer lametón. De todas formas, si tu perro es macho y olfatea orina de una hembra en celo, no hay educación que valga y habrá que apartar al perro por la fuerza.
Peor aún son las basuras. Nunca se le debe dejar hurgar en ellas. En este caso, el riesgo para el perro no es mayor que en el caso anterior, pero si lo es para las personas. La hidatidosis es una enfermedad parasitaria, que al perro no le afecta, en tanto que solo transporta los parásitos en un momento de su ciclo de vida, pero luego lo contagia a las personas, para las cuales puede llegar a ser mortal. Además de las basuras, el perro puede ingerir los parásitos a traves de las heces de otro perro infectado, con lo que volvemos al caso anterior.
En la ciudad, el perro siempre debería de ir atado. No es solo cuestión de cumplir las ordenanzas legales (que lo exigen). Es que solo si el perro va atado podremos intervenir rápidamente, mediante un tirón de la correa, para apartarle de basuras, heces, etc, y para evitar que el perro salga corriendo si algo le llama la atención (un gato, otro perro, un niño jugando...) y evitar accidentes. Recordemos que si el perro iba suelto y salta y cruza la calle y es atropellado, la culpa no será de nadie más que de nosotros.
Por instinto, un perro macho adulto tendrá tendencia a pelearse con otros machos, y a intentar montar a cualquier hembra que se lo permita. Una hembra, pese a ser menos agresiva, también puede querer pelarse con otras hembras, y si está en celo, dejarse montar por un macho. Solo si van atados les podremos controlar de inmediato. En el caso de que estas situaciones se produzcan (por algún motivo no se han podido evitar), esto es lo que se debe hacer:
Pelea: Hay que armarse de valor e intentar separarlos. Si uno de los dos animales es muy inferior, se someterá rápidamente y no habrá más problemas. Pero como ambos sean dominantes, la pelea es "a por todas", y puede acabar muy mal.
Monta: No hay nada que hacer. Hay que esperar a que terminen y se separen por si mismos. El motivo es que, por circunstancias anatómicas, el macho no puede salir hasta que ha terminado. Si se intenta separarlos por la fuerza hay un riesgo muy alto de causar lesiones permanentes tanto al macho (afectando a su aparato reproductor) como a la hembra (desde desgarros, hasta rotura del hueso pelviano).
En una hembra en celo, hay que limitar el paseo al tiempo mínimo imprescindible. Esto solo dura unos días, y se evita el riesgo de que se produzca una monta indeseada, por no hablar de que la van a perseguir todos los perros y puede acabar asustandose.
Si sacamos al perro a un parque donde hay cesped y se le puede dejar suelto, no hay que olvidar, cuando entremos de nuevo en casa, hacerle una pequeña revisión en busca de garrapatas. Hay que hacer esto también si ha estado jugando con otros perros.
fuente: http://www.gorinkai.com/webppa/alimcuid.htm
Parte 6. monografía
10 consejos antes de comprar un perro:
Antes de comprar una mascota, que le hará compañía aproximadamente durante 12 años, debe tener en cuenta las siguientes 10 recomendaciones:
Primero: analice sus posibilidades económicas, no sólo para comprar el perro, sino también para mantenerlo.
Segundo: tenga en cuenta las dimensiones de su vivienda. Dependiendo de ella deberá ser la raza de perro que escoja. Por ejemplo, no espere que un Pastor Alemán viva cómodo en un pequeño estudio.
Tercero: ¿cuánto dinero gana mensualmente? Haga cuentas e investigue cuánto puede gastar en su perro; para determinar si cuenta con el presupuesto necesario.
Cuarto: ¿sus ocupaciones diarias, le dejan algo de tiempo para dedicárselo a su perro? Recuerde que algunas razas requieren más tiempo que otras para hacer el ejercicio necesario para su constitución. Además, ningún perro es feliz estando solo día y noche.
Quinto: compruebe que ni usted ni ningún miembro de su familia sean alérgicos al perro que va a llevar a casa. Aunque una mascota es una experiencia inigualable, no debe convertirse en un problema de salud.
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Sexto: recuerde que su mascota canina no siempre gozará de la misma excelente salud con la que ha llegado a casa, por lo que será necesario un chequeo del veterinario al menos dos veces al año.
Séptimo: no reciba un cachorro con menos de dos meses de edad, pues antes de este tiempo, necesitará del alimento de su madre y de los anticuerpos que ella le proporciona para compensar su aún débil sistema inmunitario.
Octavo: pregunte por las vacunas que le han sido aplicadas al cachorro al momento de la entrega y encárguese de hacerle aplicar aquellas que le hacen falta. El veterinario le asesorará.
Noveno: acuda a un criador serio y responsable, pues es la única persona capaz de responderle por la buena ascendencia del cachorro y por su estado general.
Décimo: recuerde que no lleva a casa un muñeco de peluche, sino un ser vivo que requiere de su cuidado minuciosamente para que logre convertirse en un adulto sano y equilibrado. Tenga en cuenta que el tiempo y su nueva mascota compensarán con creces todos sus esfuerzos
fuente: http://www.mailxmail.com/curso-cuidados-basicos-perros/diez-consejos-antes-comprar-perro
Antes de comprar una mascota, que le hará compañía aproximadamente durante 12 años, debe tener en cuenta las siguientes 10 recomendaciones:
Primero: analice sus posibilidades económicas, no sólo para comprar el perro, sino también para mantenerlo.
Segundo: tenga en cuenta las dimensiones de su vivienda. Dependiendo de ella deberá ser la raza de perro que escoja. Por ejemplo, no espere que un Pastor Alemán viva cómodo en un pequeño estudio.
Tercero: ¿cuánto dinero gana mensualmente? Haga cuentas e investigue cuánto puede gastar en su perro; para determinar si cuenta con el presupuesto necesario.
Cuarto: ¿sus ocupaciones diarias, le dejan algo de tiempo para dedicárselo a su perro? Recuerde que algunas razas requieren más tiempo que otras para hacer el ejercicio necesario para su constitución. Además, ningún perro es feliz estando solo día y noche.
Quinto: compruebe que ni usted ni ningún miembro de su familia sean alérgicos al perro que va a llevar a casa. Aunque una mascota es una experiencia inigualable, no debe convertirse en un problema de salud.
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Sexto: recuerde que su mascota canina no siempre gozará de la misma excelente salud con la que ha llegado a casa, por lo que será necesario un chequeo del veterinario al menos dos veces al año.
Séptimo: no reciba un cachorro con menos de dos meses de edad, pues antes de este tiempo, necesitará del alimento de su madre y de los anticuerpos que ella le proporciona para compensar su aún débil sistema inmunitario.
Octavo: pregunte por las vacunas que le han sido aplicadas al cachorro al momento de la entrega y encárguese de hacerle aplicar aquellas que le hacen falta. El veterinario le asesorará.
Noveno: acuda a un criador serio y responsable, pues es la única persona capaz de responderle por la buena ascendencia del cachorro y por su estado general.
Décimo: recuerde que no lleva a casa un muñeco de peluche, sino un ser vivo que requiere de su cuidado minuciosamente para que logre convertirse en un adulto sano y equilibrado. Tenga en cuenta que el tiempo y su nueva mascota compensarán con creces todos sus esfuerzos
fuente: http://www.mailxmail.com/curso-cuidados-basicos-perros/diez-consejos-antes-comprar-perro
Parte 5. monografía
¿Como atender a un perro accidentado?¿Como actuar?
Es habitual que los perros sufran accidentes, sobre todo cuando son cachorros juguetones e inquietos que recorren todas las instancias del hogar y en muchas ocasiones se escapan de la atención de sus dueños. Aunque según van creciendo se vuelven más tranquilos, lo cierto es que los perros no son conscientes de los muchos peligros a los que están expuestos, por lo que los dueños son los responsables de vigilar y educar al perro para que no haya percances graves.
No obstante, en muchas ocasiones, los accidentes son inevitables, por lo que es necesario conocer una serie de consejos para llevar a cabo correctamente los primeros auxilios.
Cómo actuar.- La mejor medida a tomar cuando el perro se accidenta es acudir inmediatamente al veterinario, para que éste proporcione los cuidados adecuados. Sin embargo, en algunas ocasiones es necesario que el amo ejerza algunas medidas de primeros auxilios, por la dimensión de la herida o porque el centro veterinario se encuentre lejos del lugar del accidente. Lo primero que hay que hacer es retirar al animal del lugar del percance e intentar tranquilizarle reduciendo las molestias que haya sufrido.
En el caso de que el perro haya perdido la consciencia es aconsejable colocarle un bozal, ya que puede recuperarla repentinamente y volverse violente debido al dolor. Asimismo, cuando el perro queda inconsciente es conveniente colocar su cuello de forma recta, abrir su boca y sacarle la lengua con cuidado, para que no se asfixie. En el caso de que el animal haya sufrido una quemadura no es conveniente vendar la herida. Asimismo, si tiene hemorragia, es posible aplicar un torniquete, atando fuertemente una cuerda en la zona cercana a la herida.
Una vez que se hayan realizado los primeros auxilios, el perro ha de ser transportado hasta el centro veterinario. Para ello, es necesario tener cuidado con el fin de no empeorar más las lesiones. Si el centro sanitario se encuentra cerca y el perro es grande, se puede transportar sobre los hombros, rodeando el cuello. Otra posibilidad es colocarlo sobre una manta y unir las cuatro esquinas formando una especie de camilla. Si el perro accidentado es de raza pequeña, se aconseja colocar una mano debajo del tórax y la otra emplearla en sujetar la cabeza firmemente.
fuente: http://www.mailxmail.com/curso-cuidados-basicos-perros/como-atender-perro-accidentado-como-actuar
Es habitual que los perros sufran accidentes, sobre todo cuando son cachorros juguetones e inquietos que recorren todas las instancias del hogar y en muchas ocasiones se escapan de la atención de sus dueños. Aunque según van creciendo se vuelven más tranquilos, lo cierto es que los perros no son conscientes de los muchos peligros a los que están expuestos, por lo que los dueños son los responsables de vigilar y educar al perro para que no haya percances graves.
No obstante, en muchas ocasiones, los accidentes son inevitables, por lo que es necesario conocer una serie de consejos para llevar a cabo correctamente los primeros auxilios.
Cómo actuar.- La mejor medida a tomar cuando el perro se accidenta es acudir inmediatamente al veterinario, para que éste proporcione los cuidados adecuados. Sin embargo, en algunas ocasiones es necesario que el amo ejerza algunas medidas de primeros auxilios, por la dimensión de la herida o porque el centro veterinario se encuentre lejos del lugar del accidente. Lo primero que hay que hacer es retirar al animal del lugar del percance e intentar tranquilizarle reduciendo las molestias que haya sufrido.
En el caso de que el perro haya perdido la consciencia es aconsejable colocarle un bozal, ya que puede recuperarla repentinamente y volverse violente debido al dolor. Asimismo, cuando el perro queda inconsciente es conveniente colocar su cuello de forma recta, abrir su boca y sacarle la lengua con cuidado, para que no se asfixie. En el caso de que el animal haya sufrido una quemadura no es conveniente vendar la herida. Asimismo, si tiene hemorragia, es posible aplicar un torniquete, atando fuertemente una cuerda en la zona cercana a la herida.
Una vez que se hayan realizado los primeros auxilios, el perro ha de ser transportado hasta el centro veterinario. Para ello, es necesario tener cuidado con el fin de no empeorar más las lesiones. Si el centro sanitario se encuentra cerca y el perro es grande, se puede transportar sobre los hombros, rodeando el cuello. Otra posibilidad es colocarlo sobre una manta y unir las cuatro esquinas formando una especie de camilla. Si el perro accidentado es de raza pequeña, se aconseja colocar una mano debajo del tórax y la otra emplearla en sujetar la cabeza firmemente.
fuente: http://www.mailxmail.com/curso-cuidados-basicos-perros/como-atender-perro-accidentado-como-actuar
parte 4. monografía.
1. – Cuando destetar a los cachorros
Quinta a séptima semana (28 a 49 días)
La mamá va a estar en el proceso de destetar a sus cachorros. Es importante que le permitas hacer su trabajo. Si separas abruptamente los cachorros de su madre y comienzas a alimentarle comida para cachorros, ellos se habrán perdido una muy importante lección de vida. Al permitirle a su mamá destetar a los cachorros, gradualmente, ellos aprenden que los recursos no siempre están disponibles. Algunas veces el recurso (mami) está ahí, pero no está disponible para el cachorro (ella no tiene ganas de alimentarlo). Deberías suplementar su alimentación con comida para cachorros humedecida durante este tiempo. Pero, si directamente pasas de la mamá que provee comida según lo demanden, a ser tú quien lo hagas, los cachorros obtendrán una visión distorsionada de la realidad (serán consentidos), y no aceptarán con facilidad la decepción de acceso limitado más tarde en la vida.
Dale atención individual diaria a cada cachorro, acostumbrándolo a interacción humana positiva.
Los cachorros de esta edad ya pueden comenzar a entrenarse para el baño, e intentarán “aguantarse” hasta que puedan ir a un material absorbente, lejos del área donde duermen. Si les provees con un área de estas características, la domesticación será más fácil.
No separes a los cachorros de su camada. Espera hasta luego de las 7 semanas de edad para permitir que los cachorros vayan a sus nuevos hogares. Si bien es importante que los cachorros se separen de su camada diariamente durante cierto tiempo, si los separas por completo ellos se van a perder más lecciones importantes de vida. Los cachorros aprenden a inhibir su mordida mordiendo a sus hermanos. Cuando muerden muy fuerte, el hermano chilla, y puede contestar devolviéndo la mordida, o bien ignorando al “maloso”, y rehusarse a jugar con él. Esto le enseña a los cachorros a no ser rudos, y si bien juegan a pelear y a luchar, ellos morderán suavemente, sin lastimar a los otros cachorros. Un perro que no aprende esta lección podría causar daños serios a una persona o un niño más adelante. Cuando muerden, no se inhiben, y una mordida no inhibida puede requerir puntadas. Un perro puede hacer mucho daño con su boca, y es importante que permanezca con sus hermanos para recibir un “curso de seguridad de armamento” de parte de sus hermanos y hermanas. Este entrenamiento se lleva a cabo entre las semanas sexta y séptima, así que si los cachorros se adoptan antes de ese tiempo, podrían ser un peligro potencial.
El cachorro también aprende otras habilidades cruciales a esta edad. Aprende a hablar en perro. Aprende habilidades sociales que le permitirán interpretar mensajes no hablados de otros perros, y dar las respuestas apropiadas. Cosas como señales de tranquilidad (un tipo de gesto amigable, y sumiso) se aprenden en este momento, y ayudarán a tu perro a comunicarse con otros perros a lo largo de su vida. Si se lo separa de la camada, sin tener esta información vital, podría ser frecuentemente abusado o atacado por otros perros cuando no reciben la información que ellos necesitan de él. Si no “habla el lenguaje”, le va a costar expresarse. También podría convertirse él mismo en un buscapleitos, porque no entenderá las señales de “vete de aquí” que otros perros le dan. Esto podría terminar en una pelea muy fea. El peor caso es que el cachorro no comprenda que él es un perro, y será temeroso de todos los otros perros (como si fueran algo así como extraterrestres).
2. – Vacunas
> A los 3-5 días de vida corte de rabo y de espolones en las razas en que sea necesario.
> A las 7 semanas de vida: desparasitación interna.
> A los 2 meses de vida: primovacunación Parvo.
> A los 2 meses y una semana: desparasitación interna.
> A los 2 meses y medio de vida: primovacunación trivalente (Moquillo, Hepatitis y Leptospirosis).
> A los 2 meses y tres semanas: desparasitación interna.
> A los 3 meses de vida: Revacunación Parvo y trivalente.
> Estas vacunas se repetirán anualmente con una sola dosis, que puede ser única.
> En razas especialmente sensibles a la Parvovirosis (Ej. Rottweiler) se recomienda una tercera dosis de parvo a los 3 meses y dos semanas.
> Entre los 2 y 3 meses de edad, corte de orejas en las razas en que se crea necesario.
> A los 5-6 meses de edad, vacuna anual contra la rabia e identificación.
> Cada 3 meses y durante toda la vida del perro, desparasitación contra quistes hidatídicos y otros parásitos.
3.- Algunos cuidados médicos
>Tomar la temperatura
Utilizar un termómetro digital, untado con grasa, introducirlo “profundamente” de lo contrario la temperatura no es exacta. La temperatura normal es de 38,5 °c.
>Mirar las mucosas
Tirar del párpado inferior. Mucosa rosada: normal. Mucosa blanca o amarilla: anormal.
>Palpar el abdomen
Poner una mano a cada lado del vientre: no debe dolerle.
>Observar la orina y las heces
Observar el color de la orina. Recogerla con un algodón para que la analice el veterinario. Recoger las heces con papel absorbente.
>Indicios de deshidratación: los pliegos de la piel
Coger la piel del cuello y luego soltarla. Si vuelve a su sitio, el perro no está deshidratado. Si se mantienen los pliegues, el perro está deshidratado; debe darle de beber con una jeringuilla
fuente: http://misperritos.wordpress.com/cuidados-de-cachorros/
Quinta a séptima semana (28 a 49 días)
La mamá va a estar en el proceso de destetar a sus cachorros. Es importante que le permitas hacer su trabajo. Si separas abruptamente los cachorros de su madre y comienzas a alimentarle comida para cachorros, ellos se habrán perdido una muy importante lección de vida. Al permitirle a su mamá destetar a los cachorros, gradualmente, ellos aprenden que los recursos no siempre están disponibles. Algunas veces el recurso (mami) está ahí, pero no está disponible para el cachorro (ella no tiene ganas de alimentarlo). Deberías suplementar su alimentación con comida para cachorros humedecida durante este tiempo. Pero, si directamente pasas de la mamá que provee comida según lo demanden, a ser tú quien lo hagas, los cachorros obtendrán una visión distorsionada de la realidad (serán consentidos), y no aceptarán con facilidad la decepción de acceso limitado más tarde en la vida.
Dale atención individual diaria a cada cachorro, acostumbrándolo a interacción humana positiva.
Los cachorros de esta edad ya pueden comenzar a entrenarse para el baño, e intentarán “aguantarse” hasta que puedan ir a un material absorbente, lejos del área donde duermen. Si les provees con un área de estas características, la domesticación será más fácil.
No separes a los cachorros de su camada. Espera hasta luego de las 7 semanas de edad para permitir que los cachorros vayan a sus nuevos hogares. Si bien es importante que los cachorros se separen de su camada diariamente durante cierto tiempo, si los separas por completo ellos se van a perder más lecciones importantes de vida. Los cachorros aprenden a inhibir su mordida mordiendo a sus hermanos. Cuando muerden muy fuerte, el hermano chilla, y puede contestar devolviéndo la mordida, o bien ignorando al “maloso”, y rehusarse a jugar con él. Esto le enseña a los cachorros a no ser rudos, y si bien juegan a pelear y a luchar, ellos morderán suavemente, sin lastimar a los otros cachorros. Un perro que no aprende esta lección podría causar daños serios a una persona o un niño más adelante. Cuando muerden, no se inhiben, y una mordida no inhibida puede requerir puntadas. Un perro puede hacer mucho daño con su boca, y es importante que permanezca con sus hermanos para recibir un “curso de seguridad de armamento” de parte de sus hermanos y hermanas. Este entrenamiento se lleva a cabo entre las semanas sexta y séptima, así que si los cachorros se adoptan antes de ese tiempo, podrían ser un peligro potencial.
El cachorro también aprende otras habilidades cruciales a esta edad. Aprende a hablar en perro. Aprende habilidades sociales que le permitirán interpretar mensajes no hablados de otros perros, y dar las respuestas apropiadas. Cosas como señales de tranquilidad (un tipo de gesto amigable, y sumiso) se aprenden en este momento, y ayudarán a tu perro a comunicarse con otros perros a lo largo de su vida. Si se lo separa de la camada, sin tener esta información vital, podría ser frecuentemente abusado o atacado por otros perros cuando no reciben la información que ellos necesitan de él. Si no “habla el lenguaje”, le va a costar expresarse. También podría convertirse él mismo en un buscapleitos, porque no entenderá las señales de “vete de aquí” que otros perros le dan. Esto podría terminar en una pelea muy fea. El peor caso es que el cachorro no comprenda que él es un perro, y será temeroso de todos los otros perros (como si fueran algo así como extraterrestres).
2. – Vacunas
> A los 3-5 días de vida corte de rabo y de espolones en las razas en que sea necesario.
> A las 7 semanas de vida: desparasitación interna.
> A los 2 meses de vida: primovacunación Parvo.
> A los 2 meses y una semana: desparasitación interna.
> A los 2 meses y medio de vida: primovacunación trivalente (Moquillo, Hepatitis y Leptospirosis).
> A los 2 meses y tres semanas: desparasitación interna.
> A los 3 meses de vida: Revacunación Parvo y trivalente.
> Estas vacunas se repetirán anualmente con una sola dosis, que puede ser única.
> En razas especialmente sensibles a la Parvovirosis (Ej. Rottweiler) se recomienda una tercera dosis de parvo a los 3 meses y dos semanas.
> Entre los 2 y 3 meses de edad, corte de orejas en las razas en que se crea necesario.
> A los 5-6 meses de edad, vacuna anual contra la rabia e identificación.
> Cada 3 meses y durante toda la vida del perro, desparasitación contra quistes hidatídicos y otros parásitos.
3.- Algunos cuidados médicos
>Tomar la temperatura
Utilizar un termómetro digital, untado con grasa, introducirlo “profundamente” de lo contrario la temperatura no es exacta. La temperatura normal es de 38,5 °c.
>Mirar las mucosas
Tirar del párpado inferior. Mucosa rosada: normal. Mucosa blanca o amarilla: anormal.
>Palpar el abdomen
Poner una mano a cada lado del vientre: no debe dolerle.
>Observar la orina y las heces
Observar el color de la orina. Recogerla con un algodón para que la analice el veterinario. Recoger las heces con papel absorbente.
>Indicios de deshidratación: los pliegos de la piel
Coger la piel del cuello y luego soltarla. Si vuelve a su sitio, el perro no está deshidratado. Si se mantienen los pliegues, el perro está deshidratado; debe darle de beber con una jeringuilla
fuente: http://misperritos.wordpress.com/cuidados-de-cachorros/
Parte 3. monografía
AGILITY, UN DEPORTE PARA TODOS
El agility es ante todo un juego educativo creado en Londres durante el desarrollo de una célebre exposición canina de 1978; con la finalidad de cubrir intervalos demasiado largos durante dicha exposición. El público quedó encantado al ver a los perros saltar y correr con inmensa alegría al lado de sus guías que los dirigían y animaban por todo el recorrido. Rápidamente ésta modalidad traspasó las fronteras del Reino Unido, extendiéndose al resto de Europa y otros países como Japón, Canada, E.E.U.U. etc
¿Que es el agility?
La modalidad canina de agilidad está inspirada en el jumping hípico y concebida para el placer y diversión del espectador, del conductor, pero sobre todo y ante todo, el perro, haciendo de la educación canina un juego.
Consiste basicamente en la superación por parte del perro, sin collar y sin correa, de una serie de obstáculos muy diversos-que se describen en un reglamento de carácter internacional-, colocados sobre un circuito en un orden desconocido para ambos, hasta momentos antes de la competición en que se permitirá al guía un breve reconocimiento, con objeto de memorizar y planificar la estrategia a seguir en la conducción del perro.
Se deberá procurar guiar al perro con la mayor claridad y exactitud durante todo el recorrido, evitando presentarle en lo posible, situaciones de riesgo de penalización sobre los obstáculos o la producida por sobrepasar el tiempo marcado por el juez de la prueba. Para ello se puede utilizar todo tipo de señales visuales y sonoras como voces, palmas, etc. con la condición de no tocar voluntariamente al perro o los obstáculos.
¿Que tipo de perros pueden practicar agility?
Esta disciplina esta abierta a todos los perros sin limitación de raza, pureza o tamaño, a condición de no padecer enfermedad o defecto físico que los incapacite para correr, saltar o hacer ejercicio, la edad mínima para empezar a participar en las pruebas de agility es de 15 meses. El agility está especialmente aconsejado para aquellos ejemplares que viven en las grandes ciudades y pasan gran parte de su tiempo en lugares reducidos, constituyendo para ellos un desahogo, un contacto con sus congéneres y la naturaleza, además de un motivo para establecer relaciones de amistad entre sus dueños y mantenerse en buena forma.
¿Que conocimientos previos debe tener el perro?
Antes de comenzar a practicar este deporte es necesario que el perro posea una obediencia básica debiendo de comenzar su educación cuando todavía es un cachorro y no esperar a que crezca para corregir costumbres mal adquiridas tales como permitir que se aleje de forma exagerada y no acuda cuando se le llame, dejar que haga sus necesidades dentro de casa, o arrastrar al guía cuando salga de paseo, etc.
El perro participante deberá pasar una pista de obstáculos, a las órdenes del guia. El menor tiempo empleado, y las mínimas penalizaciones, son la base del éxito, saltos, ruedas, rampas, bancos, balancines, túneles, etc., son algunos obstáculos a los que el perro deberá enfrentarse.
fuente: http://perros.mascotia.com/cuidados-del-perro/deportes/agility.html
El agility es ante todo un juego educativo creado en Londres durante el desarrollo de una célebre exposición canina de 1978; con la finalidad de cubrir intervalos demasiado largos durante dicha exposición. El público quedó encantado al ver a los perros saltar y correr con inmensa alegría al lado de sus guías que los dirigían y animaban por todo el recorrido. Rápidamente ésta modalidad traspasó las fronteras del Reino Unido, extendiéndose al resto de Europa y otros países como Japón, Canada, E.E.U.U. etc
¿Que es el agility?
La modalidad canina de agilidad está inspirada en el jumping hípico y concebida para el placer y diversión del espectador, del conductor, pero sobre todo y ante todo, el perro, haciendo de la educación canina un juego.
Consiste basicamente en la superación por parte del perro, sin collar y sin correa, de una serie de obstáculos muy diversos-que se describen en un reglamento de carácter internacional-, colocados sobre un circuito en un orden desconocido para ambos, hasta momentos antes de la competición en que se permitirá al guía un breve reconocimiento, con objeto de memorizar y planificar la estrategia a seguir en la conducción del perro.
Se deberá procurar guiar al perro con la mayor claridad y exactitud durante todo el recorrido, evitando presentarle en lo posible, situaciones de riesgo de penalización sobre los obstáculos o la producida por sobrepasar el tiempo marcado por el juez de la prueba. Para ello se puede utilizar todo tipo de señales visuales y sonoras como voces, palmas, etc. con la condición de no tocar voluntariamente al perro o los obstáculos.
¿Que tipo de perros pueden practicar agility?
Esta disciplina esta abierta a todos los perros sin limitación de raza, pureza o tamaño, a condición de no padecer enfermedad o defecto físico que los incapacite para correr, saltar o hacer ejercicio, la edad mínima para empezar a participar en las pruebas de agility es de 15 meses. El agility está especialmente aconsejado para aquellos ejemplares que viven en las grandes ciudades y pasan gran parte de su tiempo en lugares reducidos, constituyendo para ellos un desahogo, un contacto con sus congéneres y la naturaleza, además de un motivo para establecer relaciones de amistad entre sus dueños y mantenerse en buena forma.
¿Que conocimientos previos debe tener el perro?
Antes de comenzar a practicar este deporte es necesario que el perro posea una obediencia básica debiendo de comenzar su educación cuando todavía es un cachorro y no esperar a que crezca para corregir costumbres mal adquiridas tales como permitir que se aleje de forma exagerada y no acuda cuando se le llame, dejar que haga sus necesidades dentro de casa, o arrastrar al guía cuando salga de paseo, etc.
El perro participante deberá pasar una pista de obstáculos, a las órdenes del guia. El menor tiempo empleado, y las mínimas penalizaciones, son la base del éxito, saltos, ruedas, rampas, bancos, balancines, túneles, etc., son algunos obstáculos a los que el perro deberá enfrentarse.
fuente: http://perros.mascotia.com/cuidados-del-perro/deportes/agility.html
parte 2 monografía.
parte 2 monografía.
Consejos básicos de entrenamiento
Comienza por entrenar a tu cachorro desde una edad temprana. Si bien se puede enseñar a un perro viejo, lo que se aprende temprano por lo general es aprendido más rápido y con más facilidad. Mas aún, cuanto más viejo sea el perro, es posible que haya que deshacer más malos hábitos aprendidos.
Castigos: jamás, bajo ningún aspecto o motivo, entrenando o fuera del entrenamiento, le impongas castigos físicos o psicológicos a tu perro. No lo golpees ni con tu mano ni con cualquier elemento (periódico, por ejemplo). Tu perro debe respetarte, no temerte! Si lo golpeas, estarás criando un perro temeroso de ti. No premies a tu perro por conductas indeseables: por ejemplo, no le des comida cuando te pide mientras tú estas comiendo, ni tampoco lo empujes (él pensará que estás jugando, o sea, una forma de premio). Tu perro no debe temerte, sino respetarte como su líder.
Premiar lo bueno, ignorar lo malo. Tu perro - y especialmente si es aún cachorro - no sabe muchas veces distinguir lo "bueno" de lo "malo", como tú lo harías. Es muy fácil enseñarle. Si siempre lo regañas por lo que hace mal, él se sentirá frustrado, pues nunca te complace nada de lo que haga. En su lugar, prémialo por cualquier cosa que esté haciendo que a tí te parezca bien. Olvídate de las órdenes y los comandos. Si tú estas viendo la televisión y tu chuchín está sentado y tranquilo... "muy bien!" y dale una recompensa. Si nunca le prestas mayor atención, el se conformará con cualquier tipo de atención de tu parte, incluso la atención negativa, como lo son los regaños. Si está haciendo algo malo, dile "NO!" pero no digas su nombre cuando lo regañes. Cuando se detenga, felicítalo en el momento. No lo castigues ni lo aísles.
Entrena a tu perro suave y humanamente. Y siempre que sea posible, utiliza métodos positivos y motivacionales. Haz que las sesiones de entrenamiento sean entretenidas, para que todos puedan disfrutar del proceso de aprendizaje.
Recompensas: las recompensas deben ser eso: premios. Una croqueta no es un premio, sino su comida habitual. Ejemplos de recompensa son: salchichas, jamón, pollo cocido, queso, manzana, barritas de cereal, o cualquier otra cosa que el perro adore. Las recompensas deben ser fraccionadas en un tamaño pequeño, el equivalente a un chícharo. Lo importante es la cantidad de recompensas recibidas, no el tamaño de las mismas. Las felicitaciones, abrazos, y elogios, también son formas de recompensa, aunque éstas deben ser “aprendidas” por los perros (el apreciar el afecto del humano no es instintivo). Es bueno premiar con comida y elogiar / abrazar / etc. Otra forma más de recompensa son los juegos (dar el juguete favorito, por ejemplo)
Los perros aprenden rápido, pero fijan su aprendizaje a través de la repetición y la consistencia: haz siempre lo mismo, hazlo siempre igual.
No lo sobreprotejas ni premies el mal comportamiento. Si tu perro se asusta de algo, y tu lo levantas, y lo abrazas, y le dices con tu duce voz "bueno, chiquito, tranquilo...", estarás premiando su miedo. Tu perro nunca tendrá la confianza necesaria en sí mismo. Igualmente, si haces callar a tu perro mientras le ladra a una persona o a otro perro con una actitud similar, tu perro está recibiendo el mensaje equivocado, ya que él siente que lo estás premiando por ser agresivo hacia la gente u otros perros.
Utiliza el nombre de tu perro en forma positiva, evitando utilizarlo junto con regaños, advertencias, y menos aún, castigos. Tu perro debería confiar que cuando se escucha su nombre, sólo pueden suceder cosas buenas. Su nombre debe siempre ser una palabra a la que él responda con entusiasmo, jamás con duda o con miedo.
Un perro es un perro. Trata y educa a tu chihuahueño o a tu schnauzer toy de la misma manera que lo harías si tuvieras un pastor alemán. Tienen la misma capacidad para aprender, y ciertamente merecen la oportunidad de ser educados apropiadamente.
Mens Sana In Corpore Sano. Cuida su salud. Cómprale alimentos de calidad. Llévalo periódicamente al veterinario, aunque no muestre signos de enfermedad. Practica la prevención. Respeta su calendario de vacunación. Llévalo a ejercitar todos los días, no sólo una vez a la semana. Ejercita tú con él. Cómprale y ármale juguetes que incentiven su imaginación, para que no convierta tus almohadones favoritos en sus juguetes favoritos.
Y sobre todo, considera que tu perro es un ser vivo que tiene sentimientos y te ama incondicionalmente. No traiciones su amor.
Cinco pasos para jugar y enseñarle a tu perro un truco nuevo.
Paso 1: Juega con tu perro por al menos 5 a 10 minutos antes de intentar enseñarle algo. Esto reafirma tus lazos con tu mascota y la dominación sobre él, ya que con los perros todo se trata de jerarquía. Luego debes hablar a tu mascota y calmarlo un poco y ya estará listo para que empieces a enseñarle algunos trucos a tu mascota.
Paso 2: Antes de que le des una orden a tu mascota, haz un trato para asegurar que tu perro preste atención y luego muéstrale que tienes más para incentivarlo. Usa tus manos, ya que los perros por naturaleza son muy visuales y la mascota sabe que tus manos le darán el trato, así que mirarán tus manos cuando les trates de enseñar.
Paso 3: Usa comandos específicos con tus manos acompañado de expresiones orales para ayudar a tu perro a entender. En un primer momento tu perro no hará nada mientras tu le haces las señales, eso está bien. Nunca le pegues al perro mientras le estás enseñando, solamente di con voz firme ¡No!. Luego de ello deberás enseñarle al perro que hacer físicamente. Cuando cumpla con el objetivo, felicítalo excesivamente, dale su recompensa y espera una hora para volverle a enseñar lo que tiene que hacer.
Paso 4: Después de tener paciencia enseñándole, tu perro aprenderá el truco. Pero allí no acaba el asunto, espera por lo menos una semana para enseñarle otro truco y pídele los trucos que ya sabe al menos dos veces por día.
Paso 5: Enséñale un nuevo truco y no te olvides que tu mascota te entrega amor sin siquiera pedirte algo a cambio, solamente mucho amor.
Darwin Angulo, entrenador canino, le ayuda a comprender mejor este tema
Tener una mascota tan activa y grande como un perro (sin importar la raza) representa una gran responsabilidad, y precisamente dentro de ella hay muchos otros compromisos tales como la ‘educación’ o el adiestramiento del animal.
El adiestramiento de un perro no sólo nos permitirá establecer el lugar del animal dentro de la familia, sino que juega un papel muy importante para asegurar una feliz y exitosa relación de ‘amo-mascota’. A través del entrenamiento un perro entenderá mejor su lugar dentro del ambiente familiar y lo que sus compañeros humanos esperan de él, además de que le será más sencillo adaptarse a la mayoría de los ambientes donde se desenvuelva. Al mismo tiempo, mientras los humanos entendamos mejor el comportamiento de los perros, más gratificante será nuestra relación con ellos.
Lo que hace que los perros sean la mascota favorita de los humanos es que, al igual que las personas, todos tienen diferentes personalidades y son animales sumamente sociables. Para ellos es muy natural vivir e interactuar con un grupo. En ocasiones, la convivencia llega a ser tan agradable que incluso algunas familias les atribuyen valores humanos a sus perros, lo cual puede representar un grave problema puesto que éstos nunca dejarán de ser animales con un instinto salvaje más desarrollado que el nuestro. Por eso es tan importante que antes de adoptar una mascota, en este caso un perro, nos informemos muy bien tanto de sus cuidados y características como especie como las diversas razas que existen.
A pesar de que los perros hoy en día están domesticados, todavía requieren de una estructura de grupo o manada como la de sus ancestros y parientes salvajes, los lobos. Por naturaleza, algunos perros son manos y obedientes, mientras que otros adoptan el papel de líderes y tiene un comportamiento más rebelde. Sin embargo, en el grupo formado por caninos y humanos es imperativo que el perro entienda que él tiene menor rango que cualquier otro humano, incluyendo a los niños, y esta tarea es responsabilidad de sus dueños.
Uno de los modos más comunes en que los perros suelen dar a notar la jerarquía dentro de la manada es siguiendo reglas muy básicas, por ejemplo: un perro líder siempre come primero y se hace merecedor al mejor lugar para descansar, siempre y cuando así lo desee. Estas reglas pueden ser copiadas o imitadas en la relación entre humanos y caninos, por ejemplo, una forma muy sencilla de establecer y mantener a su familia y a usted en la posición de líder es controlando los juegos que usted y su perro juegan; es decir, usted siempre debe quedarse en posesión del juguete cuando el juego termine.
Obviamente los perros no se comunican como las personas. El lenguaje de perro a perro es muy diferente al lenguaje de persona a persona y depende de nosotros los humanos el tratar de entender y aprender dicho lenguaje animal. En su mayoría, las personas se comunican verbalmente, mientras que los perros tienen formas de comunicarse con señales y signos a través del lenguaje corporal. Por lo tanto, para convertirnos en buenos entrenadores, necesitamos reconocer y entender el lenguaje corporal de nuestros perros.
A continuación, le presentamos una pequeña guía que lo llevará a través de los pasos más importantes de entrenamiento para un perro.
Socialización canina:
Este término socialización canina describe el proceso por el cual un perro aprende a relacionarse con las personas, con otros perros y con el medio ambiente. Los perros nunca dejan de aprender, lo hacen durante toda su vida; sin embargo, la edad durante la cual las experiencias tendrán un mayor impacto es la etapa entre los 6 meses y el año de edad, cuando todavía es un cachorro. Lo que experimente un perro durante ese periodo es fundamental para su futuro y tendrá un efecto duradero en su comportamiento.
Cuando adquiera un cachorro, asegúrese de disponer del tiempo necesario para invertir en un programa intensivo de socialización, ya que a través de éste usted está sentando las bases del comportamiento que su perro tendrá más adelante en su vida; recuerde que ‘es mejor prevenir que lamentar’. Además, este proceso de entrenamiento es muy divertido y le brinda la oportunidad de conocer mejor a su mascota.
El programa de socialización canina debe comenzar tan pronto obtenga el cachorro. Lo más importante para iniciarlo es encontrar ambientes donde su cachorro este cómodo, tranquilo y atento. Sin embargo, también es importante que el cachorro salga a pasear en automóvil, conozca al cartero, tenga contacto con los vecinos y otros perros o animales, camine por las calles y aprenda a tolerar la presencia y el ruido que haya dentro y fuera de su hogar. Con esto, usted estará preparando a su cachorro para enfrentar cualquier suceso, para que de esta manera cuando él encuentre a alguien o algo nuevo, lo reciba con curiosidad en lugar de miedo o agresión.
Un punto muy importante en este proceso de socialización es la educación de los niños, a los que es necesario enseñarles las reglas básicas sobre cómo tratar al cachorro. Para ello siempre debe haber un adulto supervisando a los niños y a los perros.
El tratar de exponer a su perro a todos los estímulos que encontrará en años futuros es irreal y hasta imposible. Sin embargo, si usted puede enseñarle que las experiencias nuevas son placenteras, él crecerá sabiendo que las situaciones y los objetos desconocidos son algo que se debe explorar y no algo a lo que se le debe temer.
Entrenando a su perro para que orine y defeque fuera de la casa
Para los cachorros criados en condiciones normales, el entrenamiento raramente representa un problema. Esto se debe a que un cachorro que ha sido criado con su madre hasta las 6 o 7 semanas de edad habrá aprendido a alejarse de su área de dormir para hacer sus necesidades. Por instinto, a los cachorros les gusta estar limpios, por eso rara vez encontrará un cachorro que ensucie su área de dormir si tiene otras opciones.
Un cachorro de corta edad necesita orinar y defecar continuamente debido a que tiene la vejiga y los intestinos muy pequeños. Esto, más que representar un problema, le da a los dueños muchas oportunidades de elogiarlo cuando haga sus necesidades en las áreas correctas, dándole la oportunidad de aprender rápidamente. No castigue a su cachorro por hacer las cosas mal, es su responsabilidad asegurarse de llevarlo a las áreas que usted escoja para que él haga sus necesidades. Por lo general, los perros suelen orinar y defecar muy temprano en la mañana (tan pronto como se levanta), después de cada comida y en intervalos de una hora. Lleve a su cachorro fuera de la casa, espere hasta que él haga sus necesidades y luego recompénselo con una galleta o jugando con él.
Por otro lado, enseñar a un perro a aliviar sus necesidades en un jardín o en alguna área determinada antes de que salga a pasear, le ayudará a prevenir incomodidades en la calle. De todos modos, siempre lleve con usted una bolsa y un recogedor para que en caso de que su perro defeque en un lugar público usted pueda limpiar lo que él ensucie.
Condicionamiento Positivo
Como lo mencionamos antes, el entrenamiento juega un papel crucial para que la relación entre usted y su perro sea más alegre y exitosa. Los fundamentos para que su perro sea feliz y se adapte a cualquier situación cotidiana se establecen durante las primeras etapas de su juventud con un programa de entrenamiento bien estructurado, por lo tanto este debe ser divertido para usted y su perro.
Existen muchos métodos de entrenamiento, pero los más eficaces son aquellos basados en el ‘condicionamiento positivo’, lo cual significa que su perro es recompensado por sus buenas acciones.
Para que el entrenamiento de su perro sea más sencillo, usted necesita entender cuál es su proceso de aprendizaje. Para los perros, el aprender consiste en adoptar nuevas conductas y ver qué consecuencia tiene el resultado de la misma. Por ejemplo: si un comportamiento o acción tienen como resultado una buena consecuencia, su perro repetirá esa conducta, de lo contrario la evitará en la mayor medida posible. Un entrenamiento efectivo debe ser una combinación de información (lo que usted quiere que su perro haga), motivación (una razón para que su perro lo haga) y oportunidad (el momento en que uno lo recompensa por la buena acción).
El entrenamiento condicionado al sonido utiliza el principio del condicionamiento positivo. En este entrenamiento, se utilizan los silbidos o el chasquito de dedos. El próximo paso consiste en asociarle un significado positivo al sonido, diciéndole al perro que lo hizo muy bien.
Uno de los ejercicios más simples que puede probar con su perro durante el entrenamiento condicionado al sonido, es enseñarle a sentarse: guarde la recompensa en su mano y espere a que su perro se siente. Sea paciente, no intente darle otra orden ni trate de poner al cachorro en la posición deseada. Tan pronto su perro se siente, realice el chasquido y déle su recompensa. Repita esto varias veces en sesiones de entrenamiento cortas y en distintos lugares.
Luego, sustituta los sonidos con palabras como: ‘sentado’, echado’, ‘quieto’, ‘ven’, ‘no’, ‘bien’, etc. En la medida que su perro cumpla la orden, sígale dando su recompensa. Recuerde que dependiendo el tipo de orden usted debe variar el tono de su voz: utilice un tono de voz grave para SENTADO, ECHADO, QUIETO y NO; utilice un tono de voz alegre para VEN o BIEN.
Existen muchos métodos de entrenamiento para entrenar perros, pero el condicionamiento positivo y al sonido siempre deben estar presentes. Sólo mediante un buen entrenamiento, su perro logrará una ‘buena educación’ y aprenderá a diferenciar entre las conductas buenas y malas.
fuente: proyectomascota.com/perros/cuidados
Consejos básicos de entrenamiento
Comienza por entrenar a tu cachorro desde una edad temprana. Si bien se puede enseñar a un perro viejo, lo que se aprende temprano por lo general es aprendido más rápido y con más facilidad. Mas aún, cuanto más viejo sea el perro, es posible que haya que deshacer más malos hábitos aprendidos.
Castigos: jamás, bajo ningún aspecto o motivo, entrenando o fuera del entrenamiento, le impongas castigos físicos o psicológicos a tu perro. No lo golpees ni con tu mano ni con cualquier elemento (periódico, por ejemplo). Tu perro debe respetarte, no temerte! Si lo golpeas, estarás criando un perro temeroso de ti. No premies a tu perro por conductas indeseables: por ejemplo, no le des comida cuando te pide mientras tú estas comiendo, ni tampoco lo empujes (él pensará que estás jugando, o sea, una forma de premio). Tu perro no debe temerte, sino respetarte como su líder.
Premiar lo bueno, ignorar lo malo. Tu perro - y especialmente si es aún cachorro - no sabe muchas veces distinguir lo "bueno" de lo "malo", como tú lo harías. Es muy fácil enseñarle. Si siempre lo regañas por lo que hace mal, él se sentirá frustrado, pues nunca te complace nada de lo que haga. En su lugar, prémialo por cualquier cosa que esté haciendo que a tí te parezca bien. Olvídate de las órdenes y los comandos. Si tú estas viendo la televisión y tu chuchín está sentado y tranquilo... "muy bien!" y dale una recompensa. Si nunca le prestas mayor atención, el se conformará con cualquier tipo de atención de tu parte, incluso la atención negativa, como lo son los regaños. Si está haciendo algo malo, dile "NO!" pero no digas su nombre cuando lo regañes. Cuando se detenga, felicítalo en el momento. No lo castigues ni lo aísles.
Entrena a tu perro suave y humanamente. Y siempre que sea posible, utiliza métodos positivos y motivacionales. Haz que las sesiones de entrenamiento sean entretenidas, para que todos puedan disfrutar del proceso de aprendizaje.
Recompensas: las recompensas deben ser eso: premios. Una croqueta no es un premio, sino su comida habitual. Ejemplos de recompensa son: salchichas, jamón, pollo cocido, queso, manzana, barritas de cereal, o cualquier otra cosa que el perro adore. Las recompensas deben ser fraccionadas en un tamaño pequeño, el equivalente a un chícharo. Lo importante es la cantidad de recompensas recibidas, no el tamaño de las mismas. Las felicitaciones, abrazos, y elogios, también son formas de recompensa, aunque éstas deben ser “aprendidas” por los perros (el apreciar el afecto del humano no es instintivo). Es bueno premiar con comida y elogiar / abrazar / etc. Otra forma más de recompensa son los juegos (dar el juguete favorito, por ejemplo)
Los perros aprenden rápido, pero fijan su aprendizaje a través de la repetición y la consistencia: haz siempre lo mismo, hazlo siempre igual.
No lo sobreprotejas ni premies el mal comportamiento. Si tu perro se asusta de algo, y tu lo levantas, y lo abrazas, y le dices con tu duce voz "bueno, chiquito, tranquilo...", estarás premiando su miedo. Tu perro nunca tendrá la confianza necesaria en sí mismo. Igualmente, si haces callar a tu perro mientras le ladra a una persona o a otro perro con una actitud similar, tu perro está recibiendo el mensaje equivocado, ya que él siente que lo estás premiando por ser agresivo hacia la gente u otros perros.
Utiliza el nombre de tu perro en forma positiva, evitando utilizarlo junto con regaños, advertencias, y menos aún, castigos. Tu perro debería confiar que cuando se escucha su nombre, sólo pueden suceder cosas buenas. Su nombre debe siempre ser una palabra a la que él responda con entusiasmo, jamás con duda o con miedo.
Un perro es un perro. Trata y educa a tu chihuahueño o a tu schnauzer toy de la misma manera que lo harías si tuvieras un pastor alemán. Tienen la misma capacidad para aprender, y ciertamente merecen la oportunidad de ser educados apropiadamente.
Mens Sana In Corpore Sano. Cuida su salud. Cómprale alimentos de calidad. Llévalo periódicamente al veterinario, aunque no muestre signos de enfermedad. Practica la prevención. Respeta su calendario de vacunación. Llévalo a ejercitar todos los días, no sólo una vez a la semana. Ejercita tú con él. Cómprale y ármale juguetes que incentiven su imaginación, para que no convierta tus almohadones favoritos en sus juguetes favoritos.
Y sobre todo, considera que tu perro es un ser vivo que tiene sentimientos y te ama incondicionalmente. No traiciones su amor.
Cinco pasos para jugar y enseñarle a tu perro un truco nuevo.
Paso 1: Juega con tu perro por al menos 5 a 10 minutos antes de intentar enseñarle algo. Esto reafirma tus lazos con tu mascota y la dominación sobre él, ya que con los perros todo se trata de jerarquía. Luego debes hablar a tu mascota y calmarlo un poco y ya estará listo para que empieces a enseñarle algunos trucos a tu mascota.
Paso 2: Antes de que le des una orden a tu mascota, haz un trato para asegurar que tu perro preste atención y luego muéstrale que tienes más para incentivarlo. Usa tus manos, ya que los perros por naturaleza son muy visuales y la mascota sabe que tus manos le darán el trato, así que mirarán tus manos cuando les trates de enseñar.
Paso 3: Usa comandos específicos con tus manos acompañado de expresiones orales para ayudar a tu perro a entender. En un primer momento tu perro no hará nada mientras tu le haces las señales, eso está bien. Nunca le pegues al perro mientras le estás enseñando, solamente di con voz firme ¡No!. Luego de ello deberás enseñarle al perro que hacer físicamente. Cuando cumpla con el objetivo, felicítalo excesivamente, dale su recompensa y espera una hora para volverle a enseñar lo que tiene que hacer.
Paso 4: Después de tener paciencia enseñándole, tu perro aprenderá el truco. Pero allí no acaba el asunto, espera por lo menos una semana para enseñarle otro truco y pídele los trucos que ya sabe al menos dos veces por día.
Paso 5: Enséñale un nuevo truco y no te olvides que tu mascota te entrega amor sin siquiera pedirte algo a cambio, solamente mucho amor.
Darwin Angulo, entrenador canino, le ayuda a comprender mejor este tema
Tener una mascota tan activa y grande como un perro (sin importar la raza) representa una gran responsabilidad, y precisamente dentro de ella hay muchos otros compromisos tales como la ‘educación’ o el adiestramiento del animal.
El adiestramiento de un perro no sólo nos permitirá establecer el lugar del animal dentro de la familia, sino que juega un papel muy importante para asegurar una feliz y exitosa relación de ‘amo-mascota’. A través del entrenamiento un perro entenderá mejor su lugar dentro del ambiente familiar y lo que sus compañeros humanos esperan de él, además de que le será más sencillo adaptarse a la mayoría de los ambientes donde se desenvuelva. Al mismo tiempo, mientras los humanos entendamos mejor el comportamiento de los perros, más gratificante será nuestra relación con ellos.
Lo que hace que los perros sean la mascota favorita de los humanos es que, al igual que las personas, todos tienen diferentes personalidades y son animales sumamente sociables. Para ellos es muy natural vivir e interactuar con un grupo. En ocasiones, la convivencia llega a ser tan agradable que incluso algunas familias les atribuyen valores humanos a sus perros, lo cual puede representar un grave problema puesto que éstos nunca dejarán de ser animales con un instinto salvaje más desarrollado que el nuestro. Por eso es tan importante que antes de adoptar una mascota, en este caso un perro, nos informemos muy bien tanto de sus cuidados y características como especie como las diversas razas que existen.
A pesar de que los perros hoy en día están domesticados, todavía requieren de una estructura de grupo o manada como la de sus ancestros y parientes salvajes, los lobos. Por naturaleza, algunos perros son manos y obedientes, mientras que otros adoptan el papel de líderes y tiene un comportamiento más rebelde. Sin embargo, en el grupo formado por caninos y humanos es imperativo que el perro entienda que él tiene menor rango que cualquier otro humano, incluyendo a los niños, y esta tarea es responsabilidad de sus dueños.
Uno de los modos más comunes en que los perros suelen dar a notar la jerarquía dentro de la manada es siguiendo reglas muy básicas, por ejemplo: un perro líder siempre come primero y se hace merecedor al mejor lugar para descansar, siempre y cuando así lo desee. Estas reglas pueden ser copiadas o imitadas en la relación entre humanos y caninos, por ejemplo, una forma muy sencilla de establecer y mantener a su familia y a usted en la posición de líder es controlando los juegos que usted y su perro juegan; es decir, usted siempre debe quedarse en posesión del juguete cuando el juego termine.
Obviamente los perros no se comunican como las personas. El lenguaje de perro a perro es muy diferente al lenguaje de persona a persona y depende de nosotros los humanos el tratar de entender y aprender dicho lenguaje animal. En su mayoría, las personas se comunican verbalmente, mientras que los perros tienen formas de comunicarse con señales y signos a través del lenguaje corporal. Por lo tanto, para convertirnos en buenos entrenadores, necesitamos reconocer y entender el lenguaje corporal de nuestros perros.
A continuación, le presentamos una pequeña guía que lo llevará a través de los pasos más importantes de entrenamiento para un perro.
Socialización canina:
Este término socialización canina describe el proceso por el cual un perro aprende a relacionarse con las personas, con otros perros y con el medio ambiente. Los perros nunca dejan de aprender, lo hacen durante toda su vida; sin embargo, la edad durante la cual las experiencias tendrán un mayor impacto es la etapa entre los 6 meses y el año de edad, cuando todavía es un cachorro. Lo que experimente un perro durante ese periodo es fundamental para su futuro y tendrá un efecto duradero en su comportamiento.
Cuando adquiera un cachorro, asegúrese de disponer del tiempo necesario para invertir en un programa intensivo de socialización, ya que a través de éste usted está sentando las bases del comportamiento que su perro tendrá más adelante en su vida; recuerde que ‘es mejor prevenir que lamentar’. Además, este proceso de entrenamiento es muy divertido y le brinda la oportunidad de conocer mejor a su mascota.
El programa de socialización canina debe comenzar tan pronto obtenga el cachorro. Lo más importante para iniciarlo es encontrar ambientes donde su cachorro este cómodo, tranquilo y atento. Sin embargo, también es importante que el cachorro salga a pasear en automóvil, conozca al cartero, tenga contacto con los vecinos y otros perros o animales, camine por las calles y aprenda a tolerar la presencia y el ruido que haya dentro y fuera de su hogar. Con esto, usted estará preparando a su cachorro para enfrentar cualquier suceso, para que de esta manera cuando él encuentre a alguien o algo nuevo, lo reciba con curiosidad en lugar de miedo o agresión.
Un punto muy importante en este proceso de socialización es la educación de los niños, a los que es necesario enseñarles las reglas básicas sobre cómo tratar al cachorro. Para ello siempre debe haber un adulto supervisando a los niños y a los perros.
El tratar de exponer a su perro a todos los estímulos que encontrará en años futuros es irreal y hasta imposible. Sin embargo, si usted puede enseñarle que las experiencias nuevas son placenteras, él crecerá sabiendo que las situaciones y los objetos desconocidos son algo que se debe explorar y no algo a lo que se le debe temer.
Entrenando a su perro para que orine y defeque fuera de la casa
Para los cachorros criados en condiciones normales, el entrenamiento raramente representa un problema. Esto se debe a que un cachorro que ha sido criado con su madre hasta las 6 o 7 semanas de edad habrá aprendido a alejarse de su área de dormir para hacer sus necesidades. Por instinto, a los cachorros les gusta estar limpios, por eso rara vez encontrará un cachorro que ensucie su área de dormir si tiene otras opciones.
Un cachorro de corta edad necesita orinar y defecar continuamente debido a que tiene la vejiga y los intestinos muy pequeños. Esto, más que representar un problema, le da a los dueños muchas oportunidades de elogiarlo cuando haga sus necesidades en las áreas correctas, dándole la oportunidad de aprender rápidamente. No castigue a su cachorro por hacer las cosas mal, es su responsabilidad asegurarse de llevarlo a las áreas que usted escoja para que él haga sus necesidades. Por lo general, los perros suelen orinar y defecar muy temprano en la mañana (tan pronto como se levanta), después de cada comida y en intervalos de una hora. Lleve a su cachorro fuera de la casa, espere hasta que él haga sus necesidades y luego recompénselo con una galleta o jugando con él.
Por otro lado, enseñar a un perro a aliviar sus necesidades en un jardín o en alguna área determinada antes de que salga a pasear, le ayudará a prevenir incomodidades en la calle. De todos modos, siempre lleve con usted una bolsa y un recogedor para que en caso de que su perro defeque en un lugar público usted pueda limpiar lo que él ensucie.
Condicionamiento Positivo
Como lo mencionamos antes, el entrenamiento juega un papel crucial para que la relación entre usted y su perro sea más alegre y exitosa. Los fundamentos para que su perro sea feliz y se adapte a cualquier situación cotidiana se establecen durante las primeras etapas de su juventud con un programa de entrenamiento bien estructurado, por lo tanto este debe ser divertido para usted y su perro.
Existen muchos métodos de entrenamiento, pero los más eficaces son aquellos basados en el ‘condicionamiento positivo’, lo cual significa que su perro es recompensado por sus buenas acciones.
Para que el entrenamiento de su perro sea más sencillo, usted necesita entender cuál es su proceso de aprendizaje. Para los perros, el aprender consiste en adoptar nuevas conductas y ver qué consecuencia tiene el resultado de la misma. Por ejemplo: si un comportamiento o acción tienen como resultado una buena consecuencia, su perro repetirá esa conducta, de lo contrario la evitará en la mayor medida posible. Un entrenamiento efectivo debe ser una combinación de información (lo que usted quiere que su perro haga), motivación (una razón para que su perro lo haga) y oportunidad (el momento en que uno lo recompensa por la buena acción).
El entrenamiento condicionado al sonido utiliza el principio del condicionamiento positivo. En este entrenamiento, se utilizan los silbidos o el chasquito de dedos. El próximo paso consiste en asociarle un significado positivo al sonido, diciéndole al perro que lo hizo muy bien.
Uno de los ejercicios más simples que puede probar con su perro durante el entrenamiento condicionado al sonido, es enseñarle a sentarse: guarde la recompensa en su mano y espere a que su perro se siente. Sea paciente, no intente darle otra orden ni trate de poner al cachorro en la posición deseada. Tan pronto su perro se siente, realice el chasquido y déle su recompensa. Repita esto varias veces en sesiones de entrenamiento cortas y en distintos lugares.
Luego, sustituta los sonidos con palabras como: ‘sentado’, echado’, ‘quieto’, ‘ven’, ‘no’, ‘bien’, etc. En la medida que su perro cumpla la orden, sígale dando su recompensa. Recuerde que dependiendo el tipo de orden usted debe variar el tono de su voz: utilice un tono de voz grave para SENTADO, ECHADO, QUIETO y NO; utilice un tono de voz alegre para VEN o BIEN.
Existen muchos métodos de entrenamiento para entrenar perros, pero el condicionamiento positivo y al sonido siempre deben estar presentes. Sólo mediante un buen entrenamiento, su perro logrará una ‘buena educación’ y aprenderá a diferenciar entre las conductas buenas y malas.
fuente: proyectomascota.com/perros/cuidados
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